La izquierda relevará a Orban en el Gobierno de Hungría

JUAN CARLOS BARRENA BUDAPEST

INTERNACIONAL

El primer ministro ganó en votos pero no consiguió una mayoría suficiente El primer ministro húngaro, Viktor Orban, y su Partido Cívico-Fidesz consiguieron ayer dar la vuelta a los comicios legislativos magiares e imponerse a la oposición socialista, ganadora de la primera vuelta, aunque es casi seguro que no continuarán gobernando. El anunciado pacto gubernamental de socialistas y liberales permitirán a esta coalición dirigir el país e integrarlo en la UE.

21 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Según el más que complicado sistema electoral magiar, FIDESZ ha sido finalmente la coalición más votada pero los socialistas de MSZP-PSH y los liberales de la Alianza de Demócratas Libres convierten su victoria en pírrica. Con ello, el más que probable nuevo jefe del Gobierno magiar será el candidato de los socialistas, el independiente Peter Medgyessy, quien asumirá también la responsabilidad de conducir a su país a la integración europea con su esperado ingreso en la UE en menos de dos años. Según los resultados de los cuartos comicios legislativos en Hungría desde la caída del comunismo, FIDESZ contará con 188 escaños, el MSZP-PSH con 178 y el SZDSZ tendrá 20 parlamentarios. Ya antes de la ronda electoral de ayer, los liberales habían anunciado su intención de formar una coalición con los socialistas, hasta el punto de que coordinaron su campaña en la segunda vuelta para confirmar su victoria del pasado 7 de abril. «Nuestra meta era cambiar el gobierno y lo hemos conseguido», dijo el presidente del SZDSZ, Gábor Kuncze. Tras su rabiosa campaña para la segunda vuelta, en la que no dudaron en utilizar métodos propagandísticos más que dudosos para corregir los resultados adversos de la primera ronda, el triunfo de Orban y FIDESZ resulta ahora insuficiente para gobernar. El todavía primer ministro no tuvo reparos esta segunda ronda en radicalizar su discurso populista, hacer un uso abusivo de las cadenas públicas de televisión, utilizar para su campaña al funcionariado público y conseguir el apoyo descarado de las iglesias católica y reformista, desde cuyos púlpitos se advirtió contra el retorno del peligro rojo. La campaña para la segunda vuelta adquirió tintes tan radicales que hasta intervino la UNICEF para denunciar la utilización de los escolares, a través de profesores y directores de escuelas, para influir en sus progenitores. La alternativa de los socialistas moderados en coalición con los liberales tiene en Medgyessy a un experto en economía y finanzas, viceprimer-ministro durante la fase final del comunismo y ministro de Finanzas en el segundo Gobierno democrático.