FACILIDADES PARA EL GENERAL

La Voz

INTERNACIONAL

ENRIQUE VÁZQUEZ ANÁLISIS

15 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El jueves, cuando el general Zinni se disponía a exigir a Sharon el repliegue en las zonas palestinas ocupadas, se encontró con que tal retirada empezaba gradualmente. Y, ayer era un hecho en Kalkilia, Tulkarem, Ramala y los campos de refugiados aledaños. La anécdota sugiere lo que será la nueva y mucho más fácil misión de Zinni: Israel nunca estará bajo genuina presión norteamericana porque sabrá siempre lo que se le demandará y presentará sus gestos de flexibilidad como decisiones unilaterales. El mediador está ahora mucho más cómodo porque sabe que un atentado palestino o una represalia israelí no interrumpirán su misión. Zinni, en diciembre, se fue porque se sintió prescindible y sólo ha vuelto porque Washington ha cambiado a su vez y comprendido que no podía dejar de implicarse en la tragedia. Ese sentido tiene la resolución del Consejo de Seguridad mencionando por primera vez el Estado palestino y algún detalle suelto que otro, como la filtración de que la Casa Blanca ha rechazado dar una ayuda adicional a Israel por unos 800 millones de dólares. Zinni ha llegado, pues, sólo cuando Washington ha sabido crear un cuadro que le es favorable. Se va hacia un acuerdo de alto el fuego esta semana. El diario Haaretz lo vaticinaba ayer.