INFORME SECRETO
04 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Un mes después de los ataques del 11 de septiembre, altos funcionarios de EE UU fueron informados de que otros terroristas tenían en su poder una bomba nuclear de 10 kilotones de potencia, que tratarían de introducir en Nueva York, según Time. Una bomba de esa potencia en Manhattan sería capaz de matar a 100.000 personas, contaminar a 700.000 con radiación y demoler cualquier estructura ubicada en un radio de 0,8 kilómetros, según la revista. La revista norteamericana informó de que una alerta sumamente secreta circuló entre algunos funcionarios estadounidenses, y se ocultó para que los neoyorquinos no fueran presa del pánico. Incluso el alcalde Rudolph Giuliani no fue informado.