La Fiscalía presenta a Milosevic como un hombre guiado por la ambición de poder
INTERNACIONAL
Carla del Ponte abrió el juicio con un detallado relato sobre la desintegración de Yugoslavia «No son las convicciones personales, ni el patriotismo, ni el honor lo que animan a Milosevic, sino la búsqueda de poder, de poder personal». Así resumió la fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), Carla del Ponte, la estrategia en la carrera política del ex-presidente Slobodan Milosevic, el cual compareció ayer ante los jueces en la primera vista del juicio que afronta por su responsabilidad en los crímenes de guerra durante los conflictos de Croacia, Bosnia y Kosovo.
12 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El Tribunal de La Haya aceptó el día 1 la propuesta de los fiscales de incluir en un solo juicio las tres acusaciones que recaen sobre el ex-presi-dente yugoslavo, asesinato, persecución, devastación y otros crímenes contra la Humanidad durante las guerras de Kosovo y Croacia, además del de genocidio en referencia a la limpieza étnica perpetrada por fuerzas serbias sobre musulmanes y croatas durante el conflicto armado de Bosnia. En la vista de ayer, caracterizada por el silencio del acusado, el vocal de los fiscales, el británico Geoffrey Nice, presentó la perspectiva de la acusación mediante una detallada aproximación histórica de la desintegración de la antigua Yugoslavia. Comenzó con la muerte del presidente Tito en 1980, pasó por la progresiva toma de poder de Milosevic en los Balcanes y describió la represión del Ejército yugoslavo sobre los movimientos separatistas entre 1991 y 1999 en Croacia, Bosnia y Kosovo. La acusación basa su caso en un argumento principal: Slobodan Milosevic, persiguiendo el poder político ya obtenido como presidente de Serbia primero (1989) y de la República Federal Yugoslava después (1997), planificó y llevó a cabo un plan para construir una Gran Serbia en la que grupos separatistas musulmanes, croatas o albaneses no tenían cabida. El control de facto sobre el Ejército después de su elección como madatario de Serbia le proporcionaría a Milosevic el instrumento de coacción necesario para hacer sus planes realidad en los territorios de Croacia (Vukovar, Dubrovnic, Krajina), Bosnia (Sarajevo) y Kosovo. 300 testigos Los fiscales, que quieren llamar a 300 testigos, presentaron vídeos, grabaciones de voz y fotografías en las que aparecían declaraciones nacionalistas del ex-líder de los socialistas yugoslavos. La acusación hizo ver el discurso de Milosevic en 1989 con motivo del 600 aniversario de la Batalla de Kosovo en el cual, según Nice, las palabras de Slobodan demuestran que «los conflictos armados no se excluían en aquellos días». Dada la diferencia temporal entre los conflictos de Kosovo (1999), Croacia (1991-92) y Bosnia (1992-95), Nice tuvo que repetir el mismo argumento para cada caso en concreto, por lo que su intervención duró cuatro horas.