Mientras el Departamento de Estado norteamericano repetía ayer su llamamiento para la liberación «inmediata a incondicional» de Daniel Pearl, la esposa del periodista, Marianne, embarazada de seis meses, invitó también a los secuestradores a ver a su marido «como un hombre antes que como un estadounidense»
04 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.«Quiero hablar con el pueblo paquistaní para explicarle qué tipo de gente es mi marido (...). Danny es un periodista y no un espía de ningún tipo», apuntó la joven en una carta abierta. El secuestro fue reivindicado a nombre de un grupo desconocido, el Movimiento Nacional para la Restauración de la Soberaní Paquistaní, que reclama la liberación de los paquistaníes que fueron detenidos durante la campaña estadounidense en Afganistán. Los secuestradores se han manifestado hasta el momento en dos ocasiones a través de correos electrónicos enviados a los medios de comunicación, en los que incluyeron fotos de Pearl en cautividad y amenazaron con matarle. El autor de la petición de rescate reclamó también la liberación del antiguo embajador de los talibán en Islamabad, Abdul Salam Zaif, que fue detenido en enero en Pakistán y entregado a las fuerzas americanas.