La celebración del fallido golpe de Chávez divide a Venezuela

AGENCIAS CARACAS

INTERNACIONAL

Para unos fue día de júbilo y para la oposición, que se vistió de negro, de duelo

04 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, inició ayer la cuarta jornada de su celebración del frustrado golpe de estado del 4 de febrero de 1992, cuando intentó derrocar al presidente Carlos Andrés Pérez, con una ofrenda floral ante el sarcófago de Simón Bolívar en el Panteón Nacional. Al llegar al Panteón, Chávez se dirigió a las tropas y simpatizantes para señalar que era un «día de júbilo nacional y de conmemoración». Al acto asistieron los miembros del Alto Mando Militar y todos los representantes de los tres poderes del Estado. En paralelo a ese acto, se ofició en la Catedral de Caracas una misa por los caídos el 4 de febrero de 1992 a la que asistieron representantes de la oposición y algunos protagonistas del golpe, que declararon ayer jornada de duelo y llamaron a la ciudadanía a vestir de negro y a llevar a cabo actos de protesta en contra de la celebración. Iván Carratú, jefe de la Casa militar en 1992, rechazó que se conmemore esa fecha como día de jubilo, que Chávez incluso comparó con el 19 de abril de 1810, fecha que dio inicio a la independencia de Venezuela. «Eso es una falsedad totalmente, cómo es posible que se declare día de jubilo cuando se llevaron engañados (a la intentona golpista) a los hombres», declaró Carratú a los periodistas. Momentos antes de comenzar la misa, un grupo de chavistas se acercó a las inmediaciones de la catedral para gritar consignas contra los asistentes y tuvo que ser contenido por la Policía. Los cuatro días de celebración del aniversario del 4 de febrero de 1992 culminaron anoche después de que Chávez llevara a cabo desde el viernes una caravana por casi toda Venezuela y una serie de actos en centros militares.