03 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.
Si parecía que todo estaba visto en el campo X-Ray, situado en la base de Guantánamo, ayer EE UU no tuvo reparo en mostrar su peculiar método para llevar a los prisioneros talibanes hasta la sala de interrogatorios. Con su habitual mono naranja, los presuntos miembros de Al Qaida fueron esposados a una camilla, que hacían rodar dos soldados desde sus celdas hasta una sala para ser interrogados. El Gobierno de París exigió ayer que los dos supuestos talibanes franceses sean juzgados por tribunales en Francia.