«Argentina no puede estar peor»

REDACCIÓN SANTIAGO

INTERNACIONAL

Duscher, Scaloni, Berizzo, Cavallero y Gustavo López, futbolistas afincados en Galicia, opinan sobre su país Son la avanzadilla millonaria de la creciente emigración a España. Desde su privilegiada posición de espectadores de lujo, los futbolistas argentinos de Celta y Deportivo expresan opiniones idénticas a las que se pueden oír en cualquier «cacerolazo» de Buenos Aires.

19 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Los políticos? Unos ladrones descarados. ¿Argentina? Un país único, capaz de resistir varias décadas de crisis. ¿El argentino? Primero, un ciudadano trabajador y honrado, aunque si se profundiza más, un corrupto por activa o por pasiva. ¿El momento actual? El peor posible. Sólo lo superaría una impensable guerra civil. ¿El dinero que había en los bancos? Voló. ¿Galicia? Ayuda mucho. ¿España? Menos, pero no es la culpable. Scaloni, Duscher, Gustavo López, Cavallero y Berizzo, reunidos por La Voz de Galicia en Santiago, opinan sobre la crisis de su país. No había cacerolas, pero sí mucha pasión. Los inconfundibles tacos argentinos, (boludo, pelotudo) retumbaban de vez en cuando en el exterior de la sala. Aldo Dusher y Leonel Scaloni, del Deportivo de A Coruña, y Gustavo López, Berizzo y Cavallero pasaron revista a la situación de su país. El Depor ganó en puntualidad. Sus dos representantes llegaron a la hora convenida. López y Cavallero se perdieron al entrar en Santiago. Berizzo apareció después. No importaba. Los del Celta se fueron incorporando a una charla con un hilo conductor: Argentina tocó fondo esta Navidad, mientras ellos pasaban las vacaciones en familia. «Ya está Berizzo, así que hable él, que es el que sabe», espeta Gustavo López cuando llega su compañero. El defensa del Celta responde a las expectativas y se muestra muy seguro: «Las imágenes que salen en televisión llaman mucho la atención, pero eso no es lo que está pasando en el país. Sucedió que al aplicar el corralito, y no dejarle sacar la plata del banco, la clase media dijo basta. La clase media es la que consume, la que predominó siempre y la que no puede aguantar más. Eso es lo que cambió. Pobres en Argentina los hubo siempre». La soja de los Scaloni Sólo Gustavo López y Cavallero son de Buenos Aires. Berizzo, Scaloni y Duscher vieron una situación más tranquila. «A la Pampa húmeda aún no llegó lo peor», explica Scaloni, criado en una familia acomodada. Como ejemplo de dos décadas muy difíciles pone un caso de su casa: «En el 86 mi padre vendió un camión cargado de soja y con la plata que le dieron compró un auto. Hoy ya no se puede vender nada, porque nadie te lo compra». Para Scaloni tantos años de crisis demuestran que finalmente Argentina saldrá adelante: «¿Dime un país que pueda pasar tanto tiempo así? ¿Si Argentina no tiene futuro, quién lo tiene?». Ese optimismo se convierte en tremendismo al hablar del momento actual: «Sí hemos tocado fondo, porque no puede haber nada peor a que lo roben todo, a que haya hambre», apunta Gustavo López. «Sí, lo único peor que esto sería una guerra civil», tercia Berizzo.