Hugo Chávez declara la guerra a la prensa de Venezuela

La Voz

INTERNACIONAL

JUAN BARRETO / AFP

Amenaza con regular la libertad de expresión Hugo Chávez ha abierto un nuevo frente. El presidente de Venezuela ha incluido a los medios de comunicación en su lista negra de «contrarios a la revolución», de la que ya forman parte empresarios, sindicatos y sus oponentes políticos. El mandatario no quiere críticas y amenaza con regular lo irregulable: la libertad de expresión.

10 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

XURXO MELCHOR A CORUÑA Desde su llegada al poder en 1999, Hugo Chávez ha acusado a los medios de comunicación de aliarse con la oposición política para torpedear la revolución bolivariana. Con un tono cada vez más amenazante, ha reclamado a los periódicos «objetividad y profesionalidad a la hora de tratar la información». Un requisito que el presidente de Venezuela cree que no cumple la prensa cuando le critica. De ahí que no haya tenido reparos en asegurar que «si siguen por ese camino habrá que aplicar la correspondiente ley». Esa norma que pretende regular la libertad de expresión se denominará Ley de Contenidos y ya se está cocinando en el despacho del palacio de Miraflores. Las acusaciones que lanza Chávez contra los medios de comunicación provocaron que el pasado lunes un grupo de seguidores del presidente se manifestara frente a la sede del periódico El Nacional de Caracas para denunciar que este diario había mentido al afirmar que el mandatario había sido recibido un día antes con una sonora cacelorada en Catia, un barrio de la capital venezolana. Una noticia que también apareció en otros medios de comunicación. La manifestación era ilegal y acabó en un enfrentamiento entre los seguidores de Chávez y la Policía Metropolitana de Caracas, que dirige el alcalde Alfredo Peña, un disidente del chavismo. El ataque a El Nacional motivó comunicados de solidaridad del Bloque de Prensa Venezolano, de los partidos de la oposición e incluso del Gobierno de EE UU, cada vez más implicado en la crisis de Venezuela. Pese a ello, Chávez se muestra decidido en su pulso contra la prensa y justificó la manifestación alegando que algunos medios le acosan para derribar la revolución. La oposición acusa al mandatario de haber ordenado el ataque contra El Nacional. Un argumento que cobra peso toda vez que el alcalde chavista de Libertador- el principal municipio de Caracas-, Freddy Bernal, ya ha reconocido que funcionarios de su alcaldía participaron en la manifestación.