ONU
08 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La actividad de los grupos talibanes armados y el bandidaje complican la efectividad del trabajo humanitario en el sur de Afganistán, en el que las difíciles condiciones de seguridad suponen un verdadero cuello de botella para las labores de ayuda en Kandahar y sus alrededores, sobre todo al norte y oeste de la ciudad, según informaron ayer altos responsables de Naciones Unidas en Islamabad. «La administración de Kabul se enfrenta a una difícil tarea de cara a los dos próximos meses, que serán críticos para la ayuda humanitaria, especialmente en las áreas remotas y particularmente en Hazarajat (centro) y en zonas más al oeste, como Herat», afirmó el portavoz de la Oficina del Coordinador Humanitario de la ONU para Afganistán, Einer Holtet.