El líder de los talibanes escapó en una motocicleta de la región donde estaba cercado y no hay pistas sobre su paradero El pasado furtivo del mulá Mohamed Omar y el misterio que rodea a este clérigo erigido en líder de los talibanes complica las tareas para lograr su captura, como sucede con Osama Bin Laden. Las supuestas pistas que conducían a las tropas leales al Gobierno interino de Kabul hacia el líder integrista se han evaporado de nuevo. «Ahora ya no se sabe donde está. Cuanto sabemos es que está en algún lugar que ni es Baghran, ni Heldman», manifestó Muhammad Akram, jefe de seguridad de estas provincias. Según la BBC, el integrista huyó en el medio de transporte en el que se siente más cómodo: una simple motocicleta.
05 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El mulá Mohamed Omar, que había sido localizado en la provincia de Helmand (sur), logró escapar para dirigirse a un lugar desconocido, indicó un responsable de los servicios de inteligencia afganos, Nasratulá Nasrat. «El equipo que enviamos para negociar con los comandantes protalibán informa de que ha escapado de Baghran y de la provincia de Helmand», señaló esta fuente. La pérdida del rastro del líder talibán se supone marcará el final de las negociaciones para la entrega del fugitivo que la delegación de ancianos de los clanes locales y militares leales al Gobierno interino de Kabul llevaba a cabo con el cacique de Baghram, el comandante talibán Abdul Ahad. Zona cercada Aunque las autoridades del sur de Afganistán no demostraron que el mulá Omar estuviese oculto en Baghram, cerca de 4.000 combatientes afganos mantienen desde hace varios días cercado el distrito, situado en un remoto valle y entre montañas con picos de una altura de 3.000 metros. El comandante de la verdad o príncipe de los creyentes, como así se proclamó el mulá Omar tras llevar a los talibanes a la victoria en 1996, desapareció de Kandahar antes de que a mediados de del pasado diciembre la ciudad cayese en manos de las tropas afganas y estadounidenses. Hasta su desaparición de Kandahar, este dirigente afgano viajaba poco por Afganistán, y cuando lo hacia era a bordo de un vehículo todoterreno último modelo con cristales oscuros, al que seguían otra docena de automóviles de similares características. Las visitas del líder supremo, uno de los fundadores del movimiento talibán, nunca eran anunciadas con anterioridad, y cuando descendía del vehículo se tapaba el rostro. Tan sólo unos pocos afganos han visto el rostro del mulá Omar, quien, según decían algunos residentes en Kabul, podría pasearse por las calles de la capital sin ser reconocido por los viandantes. Y eso a pesar de que es tuerto. Del enigmático mulá existe una sola fotografía y unas imágenes de televisión de la BBC filmadas en 1996 cuando se dirigía a la muchedumbre en la ciudad de Kandahar. Según esta cadena de televisión británica, el depuesto líder de los talibanes consiguió escapar de su escondite en las montañas de Afganistán huyendo en una motocicleta. Omar, que estaba refugiado junto a 1.500 hombres en la zona de Baghran (norte de Kandahar), es el segundo hombre más buscado del mundo tras Osama Bin Laden. Cadáveres en Tora Bora Por otra parte, las fuerzas estadounidenses han examinado siete de los ocho complejos de cuevas en la región de Tora Bora, en el este de Afganistán, dentro de las cuales han encontrado «considerables pérdidas de vidas» de combatientes de Al Qaida, según el Comando Central de EE UU. «Creemos que Al Qaida tiene sus células destruidas, que sus efectivos han sido dispersados y que quienes todavía se encuentran en Afganistán están en retirada», dijo el general Tommy Franks. Franks indicó que los equipos forenses están tratando de identificar los cadáveres para conocer si algunos de los líderes de la organización buscados por EE UU se encuentran entre los muertos. Franks aseguró que aún falta por ser investigado un octavo complejo de cuevas y que los escondites se ubicaban a «mucha» altura. «Hemos hallado información que indica que Al Qaida trabajaba intensamente en esta zona», añadió.