Tanto Estados Unidos como la Unión Europea emprenden estos días una ofensiva diplomática para relanzar el maltrecho plan de paz en Oriente Medio. El enviado especial estadounidense en Oriente Próximo, Anthony Zinni, que llegó ayer a Israel, pretende organizar un encuentro entre responsables de seguridad israelíes y palestinos. Este general retirado volvió ayer a Oriente Próximo para realizar una misión de cuatro días en Israel y en los territorios palestinos, que tiene por fin consolidar una tregua entre ambas partes y allanar el camino para las negociaciones. También el Representante de la Política Exterior de la UE, Javier Solana, comenzará el próximo domingo una gira por Oriente Medio en un nuevo intento para encontrar puntos de encuentro entre israelíes y palestinos. Mientras, el presidente palestino, Yaser Arafat, celebró con sus consejeros un encuentro preparatorio para la entrevista con el mediador de EE UU, a quien exigirá un calendario para aplicar los planes del cese de hostilidades con Israel. Se relaja el bloqueo Por su parte, el primer ministro de Israel, Ariel Sharon, seguirá aliviando las medidas represivas a los palestinos de Cisjordania y Gaza, pero «a condición de que ello no afecte a la seguridad de los israelíes». El primer ministro se refería a la retirada del bloqueo militar de las principales ciudades cisjordanas, controladas por tropas israelíes desde la última ola de atentados a principios de diciembre pasado. Sharon recibe hoy a Zinni, en un encuentro en el que también estará el ministro de Asuntos Exteriores, Simón Peres. El Ejército israelí comenzó a retirarse ayer de varias ciudades autónomas palestinas. Las tropas abandonaron por completo las ciudades de Kalkilia, Hebrón, Naplusa y Jenín. Ramala sigue cercada.