El presidente anuncia una ley para regular a la prensa la víspera de la huelga patronal convocada para hoy en todo el país El gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, y las fuerzas sociales que secundan la huelga patronal de hoy medirán en las calles de las grandes ciudades el éxito o fracaso de la medida de fuerza. El grito de «El lunes vamos todos a la calle» ha sido el más repetido por Chávez en sus últimas intervenciones, en las que se ha mostrado convencido de que al país y su revolución no los para nadie.
09 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Para el presidente de Venezuela, la afluencia de los venezolanos a las calles será el termómetro que indicará si la huelga ha triunfado o ha sido un fiasco para sus convocantes. Los diarios principales aparecieron el fin de semana llenos de anuncios pagados, sin institución que los respalde, animando a los ciudadanos a no seguir el paro con eslóganes como «¡Venezuela no se detiene!» o «El lunes 10 de diciembre ¡Vamos a trabajar por Venezuela!». Polémica Ley de Tierras Otros anuncios a toda página del gobierno rezan: «30.000 marcharán a favor de la Ley de Tierras», anticipando un número de participantes a la convocatoria hecha por Chávez en días pasados para que acudan mañana a su estado natal de Barinas al acto de presentación de la polémica Ley de Tierras. En los planteamientos oficiales de la publicidad también se pone en la picota el talante de concertación del empresariado, al subrayar que «el gobierno revolucionario abrió el diálogo con todos los sectores productivos del país». Por contra, para la jornada de huelga los empresarios de Fedecámaras, que agrupa a sus 256 cámaras y asociaciones afiliadas, animan a cerrar las puertas de los negocios y a quedarse en sus casas para paralizar el país. Al presidente lo tildan de prepotente a la hora de aprobar el pasado 13 de noviembre, sin consultar a los sectores afectados y por decreto, 49 polémicas leyes, algunas de las cuales supuestamente atentan contra el derecho constitucional a la propiedad privada. A Fedecámaras le apoya por primera vez en la historia del país su enemigo natural hasta ahora, la central sindical Confederación Venezolana de Trabajadores (CVT), que tiene casi un millón de afiliados y considera la jornada como un test para medir sus propias fuerzas de cara a posteriores movilizaciones contra el Ejecutivo de Chávez. Pese a que, en medios políticos y periodísticos se había pronosticado la posibilidad de que hubiera un fin de semana «caliente», la realidad ha sido bien distinta y no hubo incidentes destacables. Ley de prensa La fiebre de compras navideñas y la presencia masiva de vendedores ambulantes invadió las zonas comerciales de Caracas como cada año por estas fechas, sin que se notara una presencia de las fuerzas de seguridad fuera de lo normal. Ayer, el presidente anunció que prepara una ley de contenidos informativos para imponer la «ética» en los medios de comunicación y hacer frente a lo que él considera «un atropello de la verdad» por los medios periodísticos. Tras criticar a la «oligarquía» que representan los dueños de los principales medios escritos y audiovisuales venezolanos, Chávez apeló a la ética y la moral de estos empresarios de la comunicación.