Bush pide a Arafat que castigue a los autores de los ataques en Israel

MARÍA PEÑA WASHINGTON

INTERNACIONAL

KEVIN LAMARQUE

Sharon, tras una hora de reunión con el presidente norteamericano, salió de regreso para Tel Aviv El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, exhortó al líder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yaser Arafat, a que «haga lo que esté en su poder» para castigar a los responsables de los últimos atentados terroristas en Israel. Bush condenó enérgicamente «los actos de asesinato» cometidos por extremistas palestinos en Jerusalén y Haifa, antes de reunirse con el primer ministro de Israel, Ariel Sharon, con quien conversó durante una hora. La reunión fue adelantada debido a los atentados.

02 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Ninguno de los dos mandatarios hizo declaraciones después de la entrevista, y Sharon salió de regreso para su país. Bush afirmó antes que ha llegado el momento para que los negociadores de paz actúen firmemente en contra del terrorismo. Esta es la tercera visita de Sharon a la Casa Blanca desde que ganó las elecciones en febrero pasado, mientras que la Administración Bush todavía no ha invitado a Washington al líder palestino. Bush dijo que Arafat debe arrestar a los responsables de los últimos dos atentados en Israel, que dejaron más de 25 muertos y centenares de heridos en Haifa y Jerusalén. Tras expresar sus condolencias a los familiares de las víctimas, agregó que «no debemos permitir que triunfen los (terroristas)» que sólo buscan «destruir las oportunidades de paz en Oriente Medio». Por su parte, el secretario de Estado, Colin Powell, dijo que le «dejó muy claro» a Arafat por teléfono que «estos actos de violencia son también un ataque contra su liderazgo, algo que él no puede ignorar». «Estos horrendos actos de terrorismo» merecen una respuesta más contundente por parte de Arafat, insistió Powell. En su opinión, las cuatro acciones que demostrarían el compromiso de Arafat con las negociaciones de paz son: arrestar a los responsables; eliminar a las organizaciones extremistas que operan en su zona de control; atacar a los grupos que entrenan a «futuros terroristas» y frenar la incitación a la violencia. Consecuencias Aunque aseguró que el Gobierno de EE UU no dictará lo que debe ser la respuesta de Israel -«un gobierno democrático»-, Powell advirtió, no obstante, que «se debe pensar en las consecuencias» en los próximos días. Pero «no nos daremos por vencidos» para lograr una tregua. La misión recae en el enviado especial Anthony Zinni, quien ha dicho que permanecerá allí hasta lograr su objetivo.