Miles de integristas sitiados en Kunduz se preparan para morir como mártires
INTERNACIONAL
La Alianza del Norte mantiene su ofensiva en tres frentes y el comandante Dostum asegura que la ciudad se rendirá mañana Con el juramento de «defender Kunduz hasta el último cartucho», miles de integristas musulmanes extranjeros eran ayer el último obstáculo para la victoria completa de la oposición a los talibanes en el norte de Afganistán. Entre 2.000 y 10.000 radicales extranjeros han hecho de Kunduz su último baluarte y se aprestaban a perder sus vidas en las trincheras y calles de esa ciudad septentrional antes que entregarse a la Alianza del Norte, cuyos milicianos han prometido que no habrá piedad. Los mercenarios integristas han hecho de Kunduz su altar de martirio para borrar con su muerte la humillación de la derrota.
23 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Según la agencia rusa Itar Tass, el propio Bin Laden encargó la defensa de Kunduz al legendario Jattab, un árabe de origen jordano, terror de las tropas rusas en Chechenia y a quien se creía refugiado en esta república caucásica. El cerco sobre los extremistas se apretó ayer con bombardeos masivos de las defensas de Kunduz y la apertura de una brecha en el frente oriental con la toma de Janabad, a 25 kilómetros. Esta conquista permitió consolidar el avance sobre Kunduz, asegurar tropas de refresco para atacar el frente occidental y el meridional y capturar sin combate Aliabad. Así se cortó la salida a los entre 10.000 y 20.000 milicianos atrapados en Kunduz y dispuestos a morir por Bin Laden. Las negociaciones entre los talibanes y la Alianza sólo lograron la salida de exiguos grupos de combatientes a escondidas de sus camaradas extranjeros, que no dudaron en asesinar a quienes pensaban en rendirse. Pero al menos un centenar de combatientes lograron abandonar la ciudad en la oscuridad y entregarse a las tropas que les asedian. Ellos fueron quienes relataron los últimos pormenores sobre el caos que reina en Kunduz y sobre el férreo control ejercido por los voluntarios extranjeros, que han tomado como rehenes a los familiares de los afganos para impedir que éstos se rindan. Dispuestos a acabar con esta situación, los comandantes muyahidines de la Alianza insisten en que han acordado una rendición de las tropas de los talibanes, que se producirá mañana. Así lo aseguró el comandante Rashid Dostum, a pesar de que otros comandantes uzbekos y tayikos no parecen estar muy de acuerdo.