GONZALO PARENTE VENTANA AL MUNDO
17 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La liberación de la capital de Afganistán por la Alianza Norte, ha sido posible gracias al efecto desmoralizador de tres semanas de bombardeo aéreo sobre el ejército de los talibanes; eso no hay tropa que lo resista sobre el terreno. Porque una guerra sin dominio del aire está perdida de antemano, si bien para la victoria definitiva, la infantería tiene que explotar la ventaja del apoyo aéreo. De esta forma, se confirma la guerra sin bajas propias que están ensayando los norteamericanos en conflictos anteriores, como Irak, Bosnia y Kosovo. Pero el éxito mayor de esta batalla por la capital, que los muyaidines han aligerado con el ansia de llegar a Kabul, ha sido la recuperación de la libertad ciudadana, que para ellos representa volverse a afeitar, mostrar el rostro las mujeres y que los niños vayan a la escuela. La alegría de poder oír la radio y de admirar a las mujeres inundó la calles de la capital afgana que pronto adquirieron la imagen de la vida normal. Hasta aquí todo está bien, pero ¿ Y después ? Como ya sucedió en Vietnam y en Corea, sería fácil que el país quedase dividido en dos partes, los libres y los sometidos, aunque sea a la fuerza. Porque si el ejército talibán se ha retirado al sur es porque allí pueden hacerse fuertes y resistir con la guerra de guerrillas en las montañas como último reducto, en espera de que les lleguen refuerzos de la comunidad islámica internacional. Ese es su verdadero feudo y escudo, aunque ya veremos. Pakistán es la pieza clave de este conflicto, porque era el principal apoyo que les quedaba a los talibanes, y a pesar de que su presidente se alió con los norteamericanos, el pueblo paquistaní está a favor del régimen extremista islámico. Ahora, podría ser fácil que el conflicto afgano quedase enquistado con la división del territorio, contentando a EE UU con la entrega de Bin Laden. La otra posibilidad sería que continuasen la guerra hacia el sur, lo que encierra graves peligros. A corto plazo, y sin refuerzos importantes de los antitalibanes, no parece que pudiesen librar esa batalla guerrillera; pero que si tuviese éxito, podría costar una guerra civil en Pakistán, lo que para la paz en la región sería un desastre.