Sin novedad en «Little Galicia»

La Voz REDACCIÓN A CORUÑA

INTERNACIONAL

La numerosa colonia de emigrantes gallegos residentes en Queens pasó un día de nervios, pero nadie resultó afectado por el accidente Manhattan tiene su «Little Italy» y Queens su «Little Galicia». El barrio Astoria concentra a la mayoría de los emigrantes gallegos que viven en esta zona de Nueva York. La numerosa colonia gallega que reside en este distrito de cinco millones de habitantes se llevó ayer un buen susto. Sin embargo, el lugar donde se produjo el impacto, Far Rockaway, está lejos de «Little Galicia», por lo que todo parece indicar que a ninguno de ellos le afectó directamente el suceso. Salvador Monteagudo, presidente del Círculo Español, se pasó el día colgado del teléfono, charlando con sus paisanos: «La mayoría están muy asustados, pero nada más».

12 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Claro que una cosa son los daños personales y otra la herida emocional que el accidente de ayer reabrió entre los neoyorquinos. «Desde el 11 de septiembre la gente anda aquí con los nervios a flor de piel... no ganamos para sustos entre una cosa y otra», comentaba Salvador Monteagudo en un tono entre irónico y amargo. A eso de las doce de la mañana (hora de la costa este americana), Monteagudo charlaba con este periódico desde su oficina en Queens. Sus compañeros de trabajo y él mismo estaban más pendientes de la television y de las noticias en Internet. «Dicen que fue un accidente, pero tal y como están las circunstancias vete tú a saber, aquí hay quien piensa de todo un poco». Cruz Morán Valiño lleva un año en Nueva York con su marido y su hijo. Su casa está en Queens, a unos 15 minutos del desastre, pero se enteró del suceso al recibir una llamada de su hermana desde A Coruña: «Me preguntó si estaba bien. Yo no entendía a qué se refería. Luego vi lo del atentado y tuve miedo por mi marido, que había ido a trabajar. Pero ya sé que está bien». «Yo creo que puede haber sido otro atentado», aseguraba Cruz Morán. Otra coruñesa en Nueva York, Mercedes Pestonit, también afirmaba desde su domicilio, a pocas millas del lugar del accidente, que fue inevitable pensar en un ataque terrorista: «Una está con el corazón en un puño tras los últimos sucesos». Desde Galicia, el alcalde de Sada, Ramón Rodríguez Ares, también vivió el accidente con preocupación debido a la numerosa comunidad, originaria de ese municipio coruñés, que reside en Nueva York. Sin embargo, aseguró que tras realizar numerosas llamadas no tenía constancia de que ningún gallego se hubiese visto afectado.