Once muertos, otros tantos desaparecidos y la destrucción de cosechas es el balance de su paso por el país El huracán «Iris», que afecta desde hace dos días a la costa este de Centroamérica, comienza a remitir. Así lo ha indicado el Centro Nacional de Huracanes estadounidense, que asegura que el fenómeno climatológico ha disminuido su fuerza hasta la de una depresión tropical. Múltiples daños materiales, once muertos y otros tantos desaparecidos es el balance de su paso por Belice, país del que han sido evacuadas unas 100.000 personas. Varios estados de Guatemala, Honduras y México han decretado el estado de alerta.
10 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Inundaciones y corrimiento de tierras. Esas son las consecuencias que, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, podría provocar todavía el paso del Iris por los estados del sureste de México y del norte de Guatemala. El huracán, reducido ahora a una depresión tropical, se encontraba ayer a 75 kilómetros al sur de Tuxtla Gutiérrez, sureste de México, moviéndose a una velocidad de 35 kilómetros por hora en dirección oeste. Las previsiones apuntan a que este movimiento se mantenga durante el día de hoy. Aunque el Iris comienza a alejarse de Centroamérica, éste ha causado al menos once muertos y otros tantos desaparecidos tras zozobrar una embarcación en el sur de Belice. Entre las víctimas del naufragio hay tres estadounidenses, todavía sin identificar. El vicepresidente del Servicio Meteorológico de ese país, Ramón Frutus, aseguró que el caudal de los ríos de la parte sur, de donde fueron evacuadas unas 100.000 personas, ha crecido considerablemente debido a las intensas lluvias. Desde el domingo, millares de beliceños, guatemaltecos y hondureños residentes en la costa del Caribe han ido abandonando sus hogares por temor al huracán. El Iris levantó los techos de algunas casas en Ciudad Belice, provocó un aumento del oleaje en las inmediaciones de la Peníncula de Placencia y afectó a las principales plantaciones de cítricos y plátanos, así como a la industria del camarón. Aunque en principio se habían programado grandes evacuaciones de gente en Guatemala y Honduras, éstas se vieron notablemente reducidas tras la remisión del huracán.