El presidente norteamericano repitió que no negociará con los talibanes El Gobierno de Washington no parece dispuesto dar su brazo a torcer ni a dar ninguna posibilidad a los talibanes. El presidente Bush repitió ayer que no existe ninguna negociación abierta con el régimen de Kabul, y advirtió de que no hay un calendario fijado para las acciones de Estados Unidos: «Actuaremos cuándo y dónde creamos más conveniente. Nosotros tenemos la iniciativa», recordó Bush.
02 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Bush aprovechó una breve comparecencia en la Casa Blanca, para dar consejos a los talibanes sobre los pasos a seguir en el futuro: «Deben entregar a Osama Bin Laden y deben destruir todos los campos de entrenamiento de los terroristas». El régimen talibán, que inmediatamente después de los ataques terroristas indicó que no tenía forma de localizar a Bin Laden, ha señalado en los últimos dos días que sí sabe dónde está el saudí, pero no tiene intenciones de entregarlo. «Si no lo hacen y no destruyen las bases de los terroristas, habrá consecuencias», advirtió Bush. Por lo demás, Bush dedicó su comparecencia a animar a la población norteamericana a participar en la recuperación económica del país. El presidente destacó que la mejor forma de afrontar las «penurias económicas» causadas por los atentados terroristas es volver a la normalidad, consumir y centrarse en los negocios, aunque reconoció que los problemas económicos ya existían antes de los ataques. Un síntoma de este retorno a la normalidad fue la reapertura del aeropuerto Ronald Reagan de Washington, el único que permanecía cerrado en todo el país.