El régimen dictatorial de Pakistán organizó una jornada de movilización El régimen paquistaní que preside el general Pervez Musharraf ha pasado a la ofensiva contra los grupos que se oponen a su colaboración con EE UU. El Gobierno convocó una jornada de «Solidaridad con Pakistán» digna de las mejores puestas en escena de cualquier dictadura. Musharraf quería hacer ver que su pueblo le apoya y movilizar a sus seguidores ante lo que pueda ocurrir.
27 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.«Unidad, fe y disciplina». Este era el lema bajo el que el régimen de Islamabad convocó todo un rosario de actos de solidaridad y manifestaciones para recabar el apoyo incondicional de los paquistaníes. Todos los periódicos publicaban llamamientos de distintas organizaciones y empresas a solidarizarse con Pakistán, es decir, con el general Musharraf. Los funcionarios recibieron permiso para sumarse «voluntariamente» a los actos. El régimen paquistaní convocó esta jornada de «Solidaridad» para intentar contrarrestar las manifestaciones de protesta por parte de los grupos protalibán que se oponen a ayudar a EE UU en un ataque. La colaboración con Washington, mientras tanto, sigue avanzando. La delegación militar estadounidense concluyó sus reuniones y ha regresado ya a Washington tras concretar los detalles de un posible ataque a Afganistán. Fuentes oficiales han asegurado que está en marcha la creación de un equipo conjunto de inteligencia para rastrear la pista de Osama Bin Laden e intentar localizarlo. En ese equipo participarían también Rusia y Tayikistán. Militares de ambos países también han intercambiado información sobre los 80 misiles tierra-aire Stinger que se supone posee el régimen afgano de los talibán. Fuentes militares aseguraron que «en manos razonablemente expertas, este tipo de misil puede derribar cualquier avión».