Un joven de Ribeira que permanecía desaparecido desde el día del atentado se encuentra a salvo en un hospital de la ciudad. Sigue sin haber noticias de otro hombre, hijo de emigrantes con raíces en Sada, que se encontraba en la Torre Norte en el momento del ataque.
13 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Mabel Aguilar lleva desde el martes pendiente del teléfono. Su sobrino Gregory Rodríguez, de 32 años, trabajaba en el World Trade Center y está desaparecido. Cuando el primer avión impactó en la Torre Norte, Gregory llamó a su padre, residente en Nueva York. En el contestador del domicilio anunció la catástrofe y su intención de abandonar el edificio. Eran las 9.20, 35 minutos después del ataque. Fue lo último que supieron de él. El recorrido de sus familiares por los hospitales ha sido infructuoso, pese a que los han visitado todos. La esperanza son las listas de supervivientes Internet. «En ellas aparecen un Gregory Rodríguez y un Greg Rodrígues», afirma su tía. Quienes pudieron sonreír ayer fueron los padres de Juan Cándido Castro Casáis, de 24 años y natural de Ribeira. Está herido y, aunque no se puede determinar el alcance de su situación, fuera de peligro. Estaba trabajando en un edificio cercano a las Torres cuando recibió el impacto de un objeto tras el atentado, informa la Redacción de La Voz en Ribeira. Entre los nueve españoles desaparecidos podría figurar también un matrimonio de Betanzos, aunque el Consulado español en Nueva York no confirmó ayer este extremo.