Mao, sin pena ni gloria

JAVIER CORTINES

INTERNACIONAL

STEPHEN SHAVER / EPA

China ignoró el 25 aniversario de la muerte del Gran Timonel

10 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

L Gobierno chino ignoró por completo el 25 aniversario de la muerte de Mao Tse-Tung, algo incomprensible hace sólo una década cuando el Gran Timonel ocupaba un espacio privilegiado junto a Marx y Lenin, y nadie cuestionaba su legado histórico. Ni en Pekín ni en las principales ciudades del país, como Shanghai y Cantón, se celebraron el domingo actos especiales ni mucho menos congregaciones masivas para recordar al hombre que en 1949 fundó la República Popular China en la plaza pequinesa de Tiananmen con un conmovedor discurso que empezaba «pueblo, levántate». El olvido en el que ha caído Mao Zedong se debe, según los analistas, a muchos factores. En primer lugar, la historia ha sido revisada y a muchos les cuesta pasar las páginas de la Revolución Cultural (1966-76) y del Gran Salto Adelante, que se saldaron con la purga y la muerte de decenas de millones de ciudadanos. «Fue un gran hombre, sin él no hubiera nacido la Nueva China, pero mató a muchas personas», opinó de Mao un estudiante universitario para quien el Gran Timonel «ya está muy pasado». En medio de un estricto silencio oficial, algún rotativo informa en una breve nota de que el domingo unos 2.000 peregrinos se concentraron en el pueblo natal de Mao, Shaoshan, ubicado en la provincia de Hunan (suroeste de China), para rendirle homenaje. El Gobierno de Pekín no hizo ninguna referencia al padre de la nación y el Mausoleo de Mao, donde se encuentran momificados sus restos, estuvo cerrado como cualquier domingo, y sólo su descomunal retrato seguía presidiendo la Plaza de Tiananmen. Hay que reconocer que la nueva China capitalista poco tiene que ver con el país gris y uniformado que dejó Mao. Todos los analistas coinciden en que las reformas de carácter liberal emprendidas en 1978 por Deng Xiaoping no sólo sacaron a China del estancamiento sino que le abrieron las puertas del progreso y comenzaron a forjar lo que será una gran potencia. Ahora que los propios chinos hacen revisiones del comunismo para adaptarlo a las características de su país, muchos se preguntan por qué se desmoronó el marxismo en Rusia y la Europa del Este. «La pena es que el comunismo se desarrolló en países sin experiencia democrática. Rusia y China dejaron atrás a los emperadores y a los zares y abrazaron el marxismo. Si el comunismo hubiera nacido en un país con experiencia democrática otro gallo hubiera cantado», opina un diplomático occidental afín al Partido Comunista chino. Como todo personaje que ha hecho historia, Mao tiene sus admiradores y detractores, pero todos reconocen que sin Mao, China no hubiera recobrado la dignidad que le arrebataron las potencias coloniales y las tropas niponas del Imperio del Sol Naciente.