Malestar de Israel con la ONU por el vídeo de un secuestro

AGENCIAS A CORUÑA

INTERNACIONAL

En la cinta figuran miembros de Hezbolá acusados de retener a tres soldados La ONU ha decidido entregar a las autoridades israelíes un vídeo grabado por funcionarios de Naciones Unidas encargados de mantener la paz en la zona de las granjas de Chebaa, ocupadas por Israel y reivindicadas por Líbano. El Gobierno de Sharon reclamó la cinta a la ONU por considerar que puede aportar información sobre el secuestro de tres soldados israelíes a cargo del grupo islamista libanés Hezbolá.

07 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El vídeo fue grabado el 8 de octubre del año pasado en el sur de Líbano por cascos azules que se disponían a requisar dos vehículos por creer que estaban abandonados. En ese momento, unos individuos que se identificaron como funcionarios de la ONU reclamaron los coches. Las acreditaciones, sin embargo, resultaron ser falsas. En realidad, los presuntos funcionarios eran miembros de la milicia libanesa Hezbolá, y los vehículos en cuestión habían sido utilizados la víspera para el secuestro de los tres soldados israelíes. En un primer momento, cuando Israel reclamó la cinta, la ONU negó su existencia. Pero, ante la insistencia israelí, aceptaron entregar una versión en la que los rostros de los milicianos de Hezbolá están camuflados. El subsecretario general de la ONU para el manteninimiento de la paz, Jean-Marie Guéhénno, justificó esta postura alegando que la entrega del vídeo original pondría en peligro la seguridad de los funcionarios de la ONU en la zona. Además, según Guéhénno, la cinta no aporta información sobre el secuestro. Reclamación de Israel Israel, sin embargo, no acepta estas explicaciones y reclama la entrega de la grabación íntegra. Desde que se cometió el secuestro, Hezbolá se ha negado a facilitar información sobre los tres soldados que permanecen en su poder y pretende canjear su libertad por la de los 18 libaneses encarcelados en Israel. Beirut considera «peligrosa» la oferta de la ONU de entregar a Israel una versión editada del vídeo, ya que «proporciona al enemigo información del territorio libanés y esto sobrepasa la misión de la fuerza de paz de la ONU en el país». Esta polémica coincide con otro asunto que no contribuirá a mejorar las relaciones entre Líbano e Israel. Ayer, un tribunal de Beirut admitió a trámite una querella contra el primer ministro israelí, Ariel Sharon, y su ministro de Asuntos Exteriores, Simón Peres, por 73 crímenes de guerra presuntamente cometidos por Israel en territorio libanés. Precisamente ayer, un niño palestino de 11 años murió y otros cuatro civiles resultaron heridos por disparos del Ejército israelí, lo que siembra más dudas sobre la viabilidad del alto el fuego pactado el 13 de junio.