Blair y Ahern viajan a Belfast para tratar de evitar la dimisión de David Trimble
INTERNACIONAL
El primer ministro británico, Tony Blair, admitió ayer a su llegada a Belfast que no cree que pueda evitar que el ministro principal del Ulster, el unionista David Trimble, presente su dimisión el domingo ante la falta de avance en el desarme del IRA. Blair le reunió ayer en el castillo de Hillsborough con su homólogo irlandés, Bertie Ahern, y con los líderes políticos norirlandeses en un intento contrarreloj por evitar una crisis política en Irlanda del Norte cuyas consecuencias son imprevisibles. Los dos primeros ministros se reunieron primero con el general canadiense John de Chastelain, que preside la comisión independiente para el desarme, y, aunque lo que éste les trasmitió era esperanzador y optimista -el IRA no ha tocado su arsenal-, no parece ser suficiente para evitar que Trimble presente el domingo la dimisión, tal cual lo ha anunciado. Por tanto, la visita de Blair y Ahern a Belfast es más simbólica que efectiva y lo único que parece pretender es dejar manifiesto que Londres y Dublín siguen apoyando el proceso de paz de Viernes Santo. El ministro británico para el Ulster, John Reid, se mostró más animoso y dijo que no cree que el proceso de paz se colapse si Trimble presenta finalmente la dimisión. De ocurrir esto, Londres y a Dublín se verán obligados a buscar nuevas fórmulas para continuar con el proceso político, antes de que la Asamblea del Ulster se reúna para elegir primer ministro y viceprimer ministro. En caso de no haber acuerdo, se celebrarán elecciones a la Asamblea.