Desde 1991 y hasta 1995, Argentina vendió 6.500 toneladas de armamento a Croacia. A pesar, en primer lugar, de que la ONU había decretado un embargo internacional que impedía la venta de armas a ese país; en segundo lugar, pese a que el propio Ejército argentino formaba parte de los cascos azules que velaban por la paz en la antigua Yugoslavia; y, en tercer lugar, a pesar de que la poderosa e hipertecnologizada VI Flota de EE UU era la encargada de controlar el embargo en el mar Adriático, situación más que propicia para haber detectado a seis grandes buques de Croatia Line que terminaron llegando a Croacia con armamento argentino. Según el propio Menem, tal operación se habría hecho con la complicidad de la Administración Clinton, versión desmentida por Washington. Además, Argentina también vendió a Ecuador 8.000 fusiles y 75 toneladas de municiones en 1995, año en el que se libró la Guerra del Cóndor entre Ecuador y Perú, y a pesar de que Argentina es uno de los cuatro países garantes del acuerdo de Río de Janeiro de 1945, en el que quedaron definidas las cuestiones limítrofes.