Otelo Saraiva de Carvalho, héroe de la «revolución de los claveles» de 1974 El héroe que dirigió, sirviéndose de un mapa de carreteras, las operaciones del 25 de Abril, ya ha visto varias veces la película «Capitanes de abril». Pero Otelo Saraiva de Carvalho cree que la directora, María de Medeiros, debería haberlo titulado «Un capitán de abril» porque el filme se centra sólo en el capitan Salgueiro Maia y olvida a otros protagonistas.
16 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Veintisiete años después, Saraiva de Carvalho reclama desde Santiago el espíritu del 25 de Abril y que, según él, quiso abrir las puertas «a una revolución auténtica, burguesa, acompañada por la aplastante mayoría de la población del país». -¿Cuál fue la influencia de los dos bloques de la «guerra fría» en aquel proceso? -Hubo mucha implicación porque la revolución portuguesa asustó. El Gobierno español de entonces, con Franco, Francia, Alemania y EE UU quisieron intervenir para impedir que Portugal se transformase en un satélite moscovita. Pero eso no estaba mínimamente entre nuestros propósitos ni lo íbamos a permitir. -Supongo que ha visto «Capitanes de abril», de María de Medeiros. -Varias veces. Mi participación en el filme fue únicamente poniendo mi voz en off. Me parece una obra de ficción que falla en el título. En vez de llamarse Capitanes de abril, un título que da la sensación de relatar la historia de unos capitanes, debería llamarse Un capitán de abril. María de Medeiros selecciona a un capitán, Salgueiro Maia, dejando en la sombra a otros muchos capitanes y soldados que también tuvieron un papel relevante en la acción. -La directora califica de romántica la revolución portuguesa por los pocos medios de los que disponían los militares. ¿Fue así? -Es cierto, yo lo reconozco. Pero las cosas muy complicadas, con grandes artificios, no siempre llevan al éxito.