El secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, exhortó ayer al Senado a no seguir los pasos del Congreso y a no congelar los fondos a la ONU, después de que EE UU fuera excluido de la Comisión de Derechos Humanos. «Debemos aguantar el calor y mirar hacia el futuro», indicó Powell, al defender en el Senado la aprobación del proyecto de asignaciones exteriores, unos 15.200 millones de dólares (casi 3.000 billones de pesetas). La Cámara de Representantes tiene previsto votar hoy ese proyecto, que incluye una enmienda para congelar el pago de 244 millones de dólares a Naciones Unidas. «Necesitamos volver a ser miembros de la comisión, pero retener los pagos de la ONU es precisamente la forma incorrecta de lograrlo», dijo el portavoz demócrata del Senado en el Subcomité de Asignaciones Exteriores, Patrick Leahy. Leahy sostuvo que la votación que excluyó a EE UU de la comisión «es reflejo de un profundo resentimiento, que se ha venido desarrollando por años debido a que imponemos normas para el resto del mundo que no siempre cumplimos».