JAIME MEILÁN NUEVA YORK. Corresponsal «Cuando los lunáticos toman el manicomio, la gente resposable se ve forzada a actuar. No pienso darle a los lunáticos más dólares de los contribuyentes americanos para que puedan jugar con él». Estas declaraciones del congresista republicano Dana Rohrabacher reflejan el malestar que se vive en Washington tras perder sendos escaños en la Comisión de Derechos Humanos y en la Junta Internacional para Control de Narcóticos de la ONU. El enojo generalizado se ha traducido ya en promesas de represalias. Destacados legisladores, demócratas y republicanos, han pactado que si Estados Unidos no recupera en el 2002 su escaño en la comisión bloquearán el pago de 244 millones de dólares (45.000 millones de pesetas) a la ONU. La amenaza podría no llegar a consumarse si la Administración tiene éxito. «Algo que puedo asegurar es que estaremos allí de nuevo el año próximo», ha dicho el secretario de Estado, Colin Powell.