Promesas electorales sin llevar a la práctica

La Voz

INTERNACIONAL

Ninguna de las promesas electorales de Bush se ha transformado en realidad durante sus primeros cien días. La pieza angular de su programa, la reducción de impuestos más importante en varias décadas, es aún objeto de debate en el Congreso. Igual que su supuesto plan de reforma educativa.

28 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Otras piezas básicas, como la reconversión del sistema de pensiones o incluir las medicinas en el sistema médico para los ancianos, ni siquiera han comenzado a discutirse. Los logros del republicano se reducen prácticamente, a golpe de orden ejecutiva, a haber dado marcha atrás a las últimas iniciativas de Bill Clinton en materia medioambiental, flirtear con la idea de proporcionar financiación pública a los grupos religiosos que desarrollen funciones sociales, y prohibir los fondos federales a las organizaciones que promueven internacionalmente el aborto. La ausencia de medidas concretas ha ayudado a evitar la polémica. Pero las cosas podrían cambiar muy pronto. La oposición casi no se ha hecho oír hasta el momento. Los primeros ataques de peso contra el republicano acaban de comenzar. Así, esta semana se inició una campaña televisiva del Comité Nacional Demócrata con un anuncio en el que una niña pregunta si puede tener más arsénico en el agua y un niño, más salmonela en su hamburguesa. Muchos americanos ignoran aún que Bush ha dado pie a peticiones tan absurdas como éstas.