17 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.
El genocidio realizado en Ruanda en 1994 fue en su mayoría contra la etnia minoritaria tutsi pero también de la dominante hutu, opuestos estos últimos a la política de la facción gobernante. Entre medio y un millón de personas fueron asesinadas en el transcurso de una campaña de limpieza étnica perfectamente planificada y ejecutada con una crueldad espantosa, a lo largo de tan sólo tres meses. Los cuatro acusados, conocidos como los cuatro de Butare son residentes en Bélgica, aunque mantienen la nacionalidad ruandesa. Pueden ser condenados a cadena perpetua. Ayer, tras la lectura de las actas de acusación, los cuatro, que se sientan en el banquillo de los acusados protegidos por una caja de cristal blindado, se declararon inocentes.