China y EE UU admiten sus desacuerdos

La Voz

INTERNACIONAL

WILLIAM PHILPOTT / REUTERS

Bush y el viceprimer ministro del país asiático reconocen que existen diferencias sobre «temas importantes» George Bush tuvo ocasión ayer de aplicarse una vez más -la tercera en lo que va de semana- en esa asignatura para él tan ajena como son las relaciones internacionales. Como previamente habían hecho los dirigentes de Corea del Sur e Israel, la ocasión se la brindó el viceprimer ministro chino, Qian Qichen, con quien tenía prevista una reunión en la Casa Blanca. La entrevista se vio precedida del reconocimiento oficial de que Pekín y Washington tienen serias diferencias sobre temas importantes.

22 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

JAIME MEILÁN NUEVA YORK. Corresponsal Que la potencia comunista y los abanderados del capitalismo caminen por senderos separados no parece constituir una gran revelación. Sin embargo, sí resultó significativa la franqueza con la que ambos interlocutores admitieron ayer esas divergencias. Así, tras verse cara a cara el miércoles con Qian, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, manifestó: «Reconocemos que no estamos de acuerdo sobre temas importantes». Su huésped no se quedó atrás a la hora de mostrar su sinceridad: «Es innegable que tenemos desacuerdos», dijo el dirigente chino. Discrepancias En el centro de esas diferencias parecen estar las ambiciones estadounidenses de proporcionar armas a Taiwán -Taipei ha pedido cuatro destructores con misiles Tomahawk y el avanzado sistema de radar AEGIS-, la colaboración militar de Pekín con potencias que la Casa Blanca contempla con malos ojos, la dudosa trayectoria china en el ámbito de los derechos humanos, y los planes anunciados por los estadounidenses de desplegar un paraguas nuclear. Con todo, tanto Qian como Powell se esmeraron en subrayar los aspectos más positivos de su reunión. «Cuanto más tiempo puedan ambas partes mantenerse a la altura y ser visionarias (...) estoy seguro de que las relaciones China-Estados Unidos prosperarán», pronosticó el asiático. Powell recalcó que «el mejor enfoque para una relación como la nuestra es tener discusiones francas sobre cada aspecto de nuestros acuerdos y descuerdos». Fuentes próximas a los dos mandatarios calificaron su encuentro de «constructivo y muy agradable». Para Bush el reto era explicar a Qian en qué consiste la categoría de «competidor estratégico» que ha asignado al Gobierno de Pekín.