Bush congela las últimas medidas de Bill Clinton con el objetivo de poder anularlas

MERCEDES GALLEGO. Colpisa NUEVA YORK

INTERNACIONAL

RICK WILKING / REUTERS

RELEVO EN LA CASA BLANCA Mañana enviará al Congreso una nueva reforma educativa a la que se oponen los demócratas Con la asistencia a un servicio religioso en la catedral de Washington y la declaración de día nacional de la oración y la gratitud, George W. Bush cerró las ceremonias de su investidura y comenzó a preparar su primera semana de Gobierno. En su primer día como presidente de Estados Unidos lo primero que hizo fue ganar tiempo para anular legalmente las últimas medidas de su antecesor, Bill Clinton, aprobadas por éste durante las últimas dos semanas. Un regimiento de abogados busca los recovecos de estas leyes, con más peso simbólico que importancia -versan desde el medio ambiente hasta el seguro médico-, para poder anularlas.

21 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Todas las iglesias de Washington se disputaban el honor de contar con la familia presidencial entre las ovejas de su rebaño. Pese a las numerosas invitaciones de las parroquias cercanas a la Casa Blanca, el matrimonio y sus dos hijas gemelas eligieron para esta primera misa dominical la Catedral Nacional, en cuyo púlpito se alternaron un predicador evangelista, un rabino judío y un arzobispo ortodoxo. El tema en el que coincidían todos los sermones no podía ser otro que el de la unidad, idea central del discurso de Bush en su toma de posesión. Pero por el momento, Bush ha dejado a un lado la reconciliación nacional. Mañana enviará al Congreso una iniciativa sobre reforma educativa que incluye una de las propuestas a las que más se oponen los demócratas. Además, ha logrado congelar las medidas decretadas por Clinton en la Oficina de Impresos Gubernamentales, donde estaban a punto de convertirse en ley al ser impresas. La excusa: «asegurar que los designados por el nuevo presidente tienen la oportunidad de revisar cualquier regulación nueva o pendiente», explicó el portavoz Scott McClellan. Medidas a derrocar Entre las medidas a derrocar se encuentra la protección de 60 millones de acres de bosque nacional que iban a ser atravesados por una autopista, la exigencia a las plantas productoras de perritos calientes de pasar pruebas periódicas de la bacteria listeria -culpable de la muerte de 21 personas-, o la obligación de eliminar hasta un 80% de las partículas de arsénico presentes en al agua. Los demócratas han prometido vigilar de cerca la revisión de estas normas que tienen un peso simbólico. Con ellas pondrán a prueba la voluntad manifestada por Bush para sanar las heridas del país y trabajar por la unificación.