El sí con reservas de Arafat al plan Clinton reabre tímidamente la opción diplomática

AGENCIAS JERUSALÉN

INTERNACIONAL

WILLIAN VASTA / REUTERS

Esperará a reunirse hoy en El Cairo con sus «hermanos» árabes para dar una respuesta definitiva a la propuesta estadounidense La decisión anunciada ayer por Yaser Arafat de aceptar, con «algunas reservas», el plan de paz de Bill Clinton como base de nuevas negociaciones con Israel relanzó ayer la opción diplomática para salir de la crisis en Oriente Medio. De todas formas, las oportunidades de llegar a un acuerdo antes del fin del mandato de Clinton continúan siendo muy débiles. Temas como los del reparto de Jerusalén, los asentamientos judíos y el derecho de retorno de los refugiados palestinos siguen siendo los puntos más problemáticos de las negociaciones. Y sobre estas cuestiones no se supo anoche nada concreto.

03 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Se espera que Arafat dé una respuesta definitiva hoy, tras reunirse con la Comisión de Seguimiento de la Liga Árabe en El Cairo. «No tomará ningunas posición antes de escuchar a sus hermanos árabes», indicó el ministro Nabil Shaat. Después de conversar por teléfono durante casi una hora con Clinton, Ehud Barak se reunió anoche con su gabinete de paz y decidió enviar un emisario a Washington para continuar los contactos diplomáticos. Pero su decisión es a condición de que se reduzcan los atentados y enfrentamientos. Barak decidió seguir adelante pese a que no está convencido de que Arafat esté dispuesto a alcanzar un plan de paz antes del 6 de febrero. De hecho, el proceso negociador se reanuda un día después de que anunciara a sus generales que estuvieran preparados para la guerra. El presidente palestino está dispuesto a una ronda de doce días de intensas negociaciones con Israel si se aceptan sus condiciones sobre las propuestas estadounidenses. Ni la Casa Blanca ni los palestinos han aclarado cuáles son. El marco de las negociaciones de la Conferencia de Madrid parece que ha dejado de servir de referencia en las discusiones en favor del plan Clinton, mucho más favorable a los israelíes.