Florida nombrará los 25 compromisarios sin esperar el dictamen de los jueces

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Los demócratas advierten de que semejante medida equivaldría a «apretar el botón nuclear» El intrincado combate electoral por Florida amenaza decididamente con sumirse en el caos absoluto. El Legislativo del estado sureño dipuso ayer sus peones para garantizar la semana próxima que George Bush se lleve sus trascendentales 25 votos electorales. Para asegurarse de que el republicano gane, pase lo que pase. Los demócratas advierten de que semejante medida equivaldría a «apretar el botón nuclear».

30 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

JAIME MEILÁN NUEVA YORK. Corresponsal La contienda electoral había pasado a manos de los tribunales, a los que correspondería resolver si la impugnación entablada por Al Gore tiene base. Pero los republicanos de Florida han preferido no esperar a que se pronuncien los jueces. Una comisión legislativa acordó convocar una sesión especial de las dos cámaras en la que se aprobará una ley que otorgue a Bush los 25 compromisarios del estado. La convocatoria depende aún de lo que decidan mañana los líderes del Legislativo, dos republicanos. Sin embargo, todo apunta a que esta nueva maquinación se consumará. El gobernador del estado, Jeb Bush, ya calificó la iniciativa de «acto de valentía» y reveló que firmará la norma que corone a su propio hermano. La maniobra se ha justificado con la necesidad de intervenir para que Florida tenga voz cuando los compromisarios de todo el país voten el día 18 por el nuevo presidente. En tanto que la disputa judicial puede no concluir dentro del plazo legal, se alega, es imperativo que los legisladores decidan lo que no han decidido las urnas. Los demócratas contemplan los acontecimientos como una fórmula partidista para ignorar la voluntad popular. Si se consuma, les dará alas para declarar una guerra abierta en la que correrá sangre política. En el supuesto de que Gore triunfe en los tribunales, la maniobra del Legislativo republicano podría llevar a una situación de pesadilla. Habría una serie de 25 compromisarios designados por los congresistas de Florida, favorables a Bush y otra asignada a Gore por los magistrados, con base en los votos emitidos el pasado 7 de noviembre. En estas circunstancias, correspondería al Congreso federal decidir qué compromisarios acepta. Pero, en Washington, la Cámara de Representantes está controlada por los republicanos y el Senado, dividido entre los dos partidos y presidido por el propio Gore. El caos estaría garantizado.