Rusia precisa que desea compartir su esfuerzo con EE UU, la UE y la ONU Altos mandos y destacados funcionarios gubernamentales israelíes expresaron ayer el temor de que la «iniciativa Putin» de pacificación concluirá en un nuevo fiasco, como el acuerdo de Sharm el Sheij de octubre, pues piensan que Yaser Arafat no reducirá la violencia. Los organismos de seguridad israelíes consideran que el líder palestino ha elegido la violencia como táctica para alcanzar sus objetivos políticos por lo que no esperan un cese de las hostilidades en breve plazo.
25 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.El presidente ruso, Vladimir Putin, lanzó el viernes una nueva iniciativa diplomática para alcanzar un cese de las hostilidades en la Autonomía Palestina y conducir a israelíes y palestinos a la mesa de negociaciones. Aunque no han trascendido detalles del nuevo plan de pacificación, un alto funcionario ruso aseguró que se trata «de una iniciativa más profunda» que la que EE UU, Egipto y la Unión Europea lanzaron en Sharm el Sheij. Arafat efectuó el viernes una visita relámpago a Moscú para obtener el apoyo de Rusia al envío de un contingente internacional a Cisjordania y Gaza y, en medio de su entrevista con Putin, telefonearon al primer ministro israelí, Ehud Barak, para ofrecerle la nueva iniciativa diplomática. En dicha conversación, Arafat se comprometió con Barak a hacer todo lo posible para reducir la violencia y poner fin a los ataques palestinos contra objetivos civiles israelíes. Precisión de Moscú Por otra parte, el ministro ruso de Exteriores, Igor Ivanov, precisó ayer que Rusia no tiene su «plan propio» para solucionar el actual conflicto en Oriente Medio. «Vamos a jugar un papel activo en la solución del conflicto, pero no pretendemos jugar un papel exclusivo. Nuestros esfuerzos deben ir acompañados por los de Estados Unidos, la Unión Europea y la ONU», añadió. «Rusia no avanza un plan propio para solucionar el actual conflicto. Coordinamos nuestras acciones con los otros», añadió el ministro ruso. Las declaraciones de Ivanov estuvieron en la línea de las efectuadas por Yaser Arafat, que ayer declaró que «no hay plan de paz ruso» sino «un intento de calmar la situación». Arafat se reunió ayer por la tarde con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, a quien expuso los resultados del encuentro con el presidente ruso, como previamente lo había hecho con el rey Abdalá II. Jordania y Egipto, únicos países árabes que firmaron la paz con Israel, han protestado por el excesivo recurso a la fuerza de Israel contra los palestinos.