Los dos dirigentes se entrevistaron durante la visita del primer ministro británico a Moscú El presidente ruso, Vladimir Putin, recibió ayer la visita del primer ministro británico, Tony Blair, en una reunión que fue presentada en Moscú como una ocasión para estrechar aún más la «especial relación» que existe entre Moscú y Londres. La cumbre, que se centró en aspectos económicos y estratégicos, fue aprovechada por el presidente ruso para intentar ganarse el apoyo de Gran Bretaña a su plan radical de desarme nuclear y compensar así el escepticismo con el que ha acogido la propuesta en Washington.
21 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Durante el encuentro, Putin dio un paso más en la ofensiva de su Gobierno para impulsar el plan de desarme, y criticó con dureza la decisión de Estados Unidos de crear un sistema nacional de misiles defensivos que, según el presidente ruso, «puede desestabilizar los arsenales nucleares». Esta declaración se suma a otras que el Gobierno ruso ha realizado en los últimos días sobre el mismo asunto. Occidente ha interpretado esta insistencia como una muestra de la debilidad del Kremlin, que se ha visto obligado recientemente a reducir su ejército por problemas de presupuesto. Relaciones comerciales Blair, sin embargo, quiso tranquilizar a las autoridades rusas a propósito de la fuerza de acción rápida que la Unión Europea pondrá en marcha a partir del 2003 y que ha causado cierto recelo en Moscú. Putin y Blair abordaron también las relaciones comerciales bilaterales. Como muchos otros países, Gran Bretaña cree que el mayor freno para la presencia de capitales y empresas internacionales en Rusia es la inseguridad jurídica, con problemas de legislación y de corrupción que Putin ha prometido resolver.