Rebajan el número de víctimas a unas 155 y elevan el de supervivientes a doce La combustión aún de los restos, la emanación de gases venenosos y la sujección del funicular incendiado el sábado en Austria, cuando ascendía al glaciar alpino de Kitzsteinhorn, están retrasado las labores de rescate de las víctimas mortales del siniestro. El gobernador de Salzburgo, Franz Schausberger, corrigió ayer las cifras de muertos, que rebajó a unas 155, y de las personas que escaparon con vida de la tragedia. El gobernador informó de que en total fueron doce y no nueve las que consiguieron salir por su propio pie del funicular y correr túnel abajo hasta alcanzar el exterior, sin sufrir heridas de gravedad.
13 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque la operación para el rescate iba a seguir en marcha anoche, el transporte de los primeros cadáveres no tendrá lugar hasta hoy, según Schausberger. Explicó además que la mayoría de las víctimas no podrán ser identificadas más que mediante un análisis genético. Las dificultades para asegurar el trabajo de los equipos de rescate en el túnel de 3,2 kilómetros por el que circulaba el funicular retrasaron ayer todos los intentos de extraer los cuerpos. El peligro consiste en que se desprenda el convoy, distante 600 metros de la estación de salida y más de 2,4 kilómetros de la terminal. Por otro lado, están los gases tóxicos que aún emanan los restos del convoy. De los dieciocho heridos en el siniestro permanecen hospitalizados cuatro, uno con intoxicación grave. Los supervivientes se encuentran en tal estado de shock, y todavía ayer no habían podido ser interrogados por las autoridades para tratar de conocer las circunstancias del incendio. Uno de los supervivientes no recuerda nada de lo sucedido en el funicular. Origen del guego Transcurridas 48 horas de la tragedia, nadie sabe con exactitud el origen del fuego. Manfred Müller, director de la empresa propietaria del funicular, restó importancia a los rumores que señalaban que el tren transportaba sustancias inflamables, pero no descartó que hubiera a bordo fuegos artificiales, que el fuego se iniciara a causa de un cortocircuito o por una colilla de cigarrillo. Pero un oficial de la policía afirmó que el incendio del tren se había iniciado antes de que el funicular entrara en el túnel. «Hemos recibido informaciones de testigos que vieron que ya había llamas visibles en el tren antes de su acceso al túnel», dijo Erik Buxmann. Mientras tanto, Austria se encuentra de luto oficial.