Kentiras se tiró ayer desde un séptimo piso en Atenas tras zafarse de la policía La tragedia griega del desamor terminó con un suicidio. Christos Kentiras, quien secuestró el sábado a 33 japoneses y mató a su suegra y un amigo _a los que culpaba de su separación matrimonial_, se tiró ayer desde el séptimo piso de una comisaría.
05 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Christos Kentiras, de 48 años, consiguió escapar ayer por la mañana de la atención de los policías que lo custodiaban, abrió una ventana y se arrojó al vacío, muriendo en el acto, según fuentes de los servicios griegos de seguridad. Kentiras, que se precipitó al vacío desde el séptimo piso del edificio de la dirección general de la policía griega, acababa de registrar sus impresiones digitales y los agentes se disponían a trasladarlo a la oficina del fiscal. Tras haber asesinado el sábado a dos familiares en la región de Galatas (este del Peloponeso) por diferencias con su ex-mujer, Kentiras tomó como rehenes en un autobús a 35 personas, entre las que había 33 turistas japoneses. El secuestrador, que trabajaba de mecánico, se rindió a las cinco de la tarde del mismo sábado ante los locales de una televisión privada, después de haber puesto como condición que la entrega se hiciera en presencia de Makis Triandafilopoulos, un popular presentador de un programa de escándalos y casos criminales en ese canal. El primer ministro japonés, Yoshiro Mori, expresó ayer la gratitud de su país al jefe del gobierno griego, Constantinos Simitis, por la ayuda a la solución incruenta del secuestro de sus compatriotas.