Panamá concede un visado de turista a Montesinos

LUIS MIGUEL BLANCO. Efe PANAMÁ

INTERNACIONAL

CRIS BOURONCLE / EPA

El caso está poniendo a prueba la fortaleza del Gobierno de Mireya Moscoso La presencia del ex-asesor presidencial peruano Vladimiro Montesinos en Panamá, con un visado de turista, ha puesto a prueba la fortaleza del Gobierno de la presidenta Mireya Moscoso y provocado elogios desde Estados Unidos y Latinoamérica.

26 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Montesinos permanece probablemente en la isla de Contadora, donde hace 21 años se refugió el sha de Irán tras perder el poder. No está sólo, al menos catorce personas, entre ellos dos generales y tres coroneles peruanos, viajaron desde Lima a Panamá en aviones comerciales pocas horas después de la llegada del ex-asesor de Fujimori, según fuentes militares peruanas. Montesinos permanece en el país gracias a un visado de turista que le permite estar en Panamá treinta días, prorrogables otros sesenta. Mientras, la presidenta Moscoso sigue sin anunciar si acepta su solicitud de asilo, aunque se da por hecho que lo aprobará, aunque represente un desgaste para su imagen. Sin descartes El viceministro de Asuntos Exteriores, Harmodio Arias, explicó que «no hay apuro» para aprobar la solicitud, y que si se da asilo, ello no impedía que Lima solicitará posteriormente su extradición si se le acusa de algún delito. Según el diario La Prensa, Mireya Moscoso comunicó al líder opositor Alejandro Toledo que, en caso de que resulte elegido presidente en Perú, ella acogería favorablemente una eventual petición de extradición de Montesinos. Del norte al sur de América, se ha agradecido la «sensibilidad» de Moscoso, por su contribución a desmontar la crisis peruana, aunque eso no ha convencido a muchos en Panamá, en donde la vicepresidenta del Parlamento, Teresa de Arias, censuró que su país sea el basurero político del área. Para el ex-canciller José Raúl Mulino criticó la «alcahuetería» de la Organización de Estados Americanos (OEA) y advirtió de que el derecho de asilo se reconoce a un perseguido político «y este no es el caso», aseguró, tras considerar a Montesinos un «delincuente común».