George Bush utiliza publicidad subliminal contra Al Gore

La Voz

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En un anuncio se utiliza la palabra «ratas» en alusión a los demócratas Ayer fue un día de noes para George Bush. Los dos mensajes que se vio obligado a intentar transmitir es que no es disléxico y que no se dedica todavía a intentar cambiar la actitud de los posibles votantes mediante escondidos y subliminales mensajes televisivos. Estos dos temas _sus problemas de procesamiento verbal y sus prácticas publicitarias subversivas_ eclipsaron sus esfuerzos electorales cuando las encuestas reflejan que sigue perdiendo terreno.

12 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

JAIME MEILÁN NUEVA YORK. Corresponsal Las turbulencias de la campaña republicana alcanzaron proporciones hasta hace poco impensables cuando Bush atraviesa sus momentos más delicados. El primer factor de discordia fue un anuncio de televisión en el que se ataca el plan de reforma sanitaria de su oponente, Al Gore. Un vecino de Seattle descubrió casualmente que en el mensaje publicitario los conservadores incluyen durante una fracción de segundo la palabra RATS (''ratas''). La expresión aparece muy brevemente antes de anunciar que el plan de Gore pondrá la sandidad en manos de burócratas. La polémica no se hizo esperar. Se trataba, según los enemigos del republicano, de un intento de manipular a la gente mediante un invisible mensaje televisivo. Así que Bush tuvo que repetir hasta la saciedad que él no sabe nada del asunto. «No creo que haya ninguna conspiración para meter mensajes subliminales en la mente de la gente», dijo. Dislexia Sus desmentidos no quedaron ahí. Un extenso perfil que publica la revista Vanity Fair concluye que el republicano presenta todas las características de un disléxico. En el trabajo se citan numerosos expertos, como Sue Horn, ex-presidente de una asociación internacional sobre este tipo de desórdenes mentales, que asegura: «Probablemente Bush es disléxico, aunque probablemente no se lo han diagnosticado». «No, no soy disléxico; es todo lo que puedo decir», tuvo que recalcar el texano ante las cámaras de televisión. La revelación de su posible enfermedad se produce cuando Bush ha comenzado a ser famoso por los horrores linguísticos de sus discursos. Entre los más conocidos está aquel en el que recomendó a escolares que «hicieran conservas» (preserve) en lugar de que «perseveraran» (perseve-re), como era su intención. También quedarán para la historia su confusión de «pacificadores» (peacemakers) con «marcapasos» (pacemakers); su referencia a un «hemisferio económicamente vil» en lugar de «viable» (vile por viable); su transformación de «aranceles y barreras» (tariffs and barriers) en unos terriers, o su intercambio de «rehén» (hos-tage) por «hostil» (hostile). Un sondeo publicado ayer por el diario USA Today revela que Gore le aventaja siete puntos en intención de voto.