El coche bomba causó 29 muertos, dos de ellos españoles, y más de 300 heridos Las iglesias de todo el Ulster celebraron ayer misas en recuerdo de las 29 víctimas _entre ellas dos españolas_ del atentado más sangriento perpetrado en los treinta años de violencia que ha vivido Irlanda del Norte. El motivo era el inicio del juicio por la acción terrorista realizada el 15 de agosto de 1998, cuando un coche bomba con 150 kilos de explosivos estalló en el centro de Omagh. La vista comenzó en un ambiente cargado de emoción para las familias de las víctimas ante los primeros recuentos de la tragedia.
06 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El magistrado John Leckey reconoció al inicio de la vista que los familiares de las víctimas «vivirán momentos angustiosos» durante el juicio, que «resucitará muchos recuerdos tristes y desagradables». «La horrorosa naturaleza de la atrocidad dejó a mucha gente, no sólo herida, sino también profundamente traumatizada», añadió. El papellón deportivo donde se celebra la vista, aquel sábado de agosto en que Omagh se vio sacudida por la explosión fue habilitado por las autoridades para que los familiares de los más de 300 heridos en el atentado aguardasen noticias sobre su estado. El juez Leckey precisó que el número de muertos fue de 31, ya que una de las víctimas era una mujer con un embarazo de gemelos de 34 semanas. Hasta dentro de unos días, el magistrado no iniciará el examen individual de cada una de las 29 víctimas _el joven español Fernando Blasco y su monitora Rocío Abad, entre ellas_. Hasta entonces, se revisará lo que ocurrió antes del atentado. Ayer, por ejemplo, se examinaron los avisos de bomba realizados por un miembro del grupo que se atribuyó el atentado, el IRA Auténtico (RIRA), una escisión del Ejército Republicano Irlandés (IRA) que rechaza el acuerdo de paz del Ulster. La matanza continúa por el momento impune y sólo un hombre ha sido detenido en la República de Irlanda en relación con el crimen. La primera testigo fue ayer Margaret Hall, la telefonista de Ulster Television, quien recibió dos llamadas de aviso de bomba, lo que dijo que comunicó de inmediato a la policía.