Asesinado un joven en represalia por los dos muertos del lunes en Belfast

EFE BELFAST

INTERNACIONAL

PETER MORRISON / AP

Refuerzan los medios de seguridad en el Ulster ante la ola de violencia protestante Las autoridades norirlandesas han reforzado las medidas de seguridad ante la escalada de violencia en la disputa entre facciones paramilitares protestantes, que se ha cobrado tres vidas en cuatro días. La última en la madrugada del jueves. Pistoleros de la UDA/UFF mataron a Samuel Rocket, de 21 años y vinculado al brazo político de UVF, el Partido Unionista Progresista (PUP), cuando estaba en la casa de su novia, cerca de Shankill Road. El acto es en represalia por las dos muertes del lunes.

24 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El funeral de una de las víctimas, Bobby Mahood, de 48 años, se ofició ayer en medio de una discreta protección policial en Shankill Road, en Belfast oeste. Asistieron varios centenares de personas, entre ellas representantes del Partido Democrático del Ulster (UDP), brazo político del grupo paramilitar protestante Asociación para la Defensa del Ulster-Luchadores por la Libertad del Ulster (UDA/UFF), con el que, al parecer, estaba relacionada la víctima. Mahood fue asesinado, junto a su amigo Jackie Coulter, el lunes en Shankill Road, por disparos de Fuerza Voluntaria del Ulster (UVF). El asesinato de la madrugada del jueves ha incrementado los temores a una nueva escalada de violencia entre los grupos protestantes rivales, que podría extenderse a los católicos y hacer peligrar el proceso de paz. Las autoridades norirlandesas, que ordenaron el lunes la vuelta del Ejército a las calles tras una ausencia de dos años, han extremado la vigilancia ante la confrontación por el control del narcotráfico. Los brazos políticos de ambas organizaciones han pedido una mediación. El ministro británico para Irlanda del Norte, Peter Mandelson, consideró el asesinato de Rocket un «sinsentido» y lanzó un llamamiento para que las facciones rivales lleguen a un acuerdo. El ministro ordenó el martes la vuelta a la cárcel del líder de la UDA, Johnny Adair, indultado hace un año. Las fuerzas de seguridad le culpan de instigar la actual ola de violencia, para recuperar el control de áreas de Belfast que perdió durante su encarcelamiento. Fuera de Belfast también hubo incidentes. En Ballymena (norte), una bomba destrozó una casa, al parecer, de un simpatizante del PUP. En Newtonwards, en el centro, varias personas intentaron prender fuego a una oficina usada por ex-presos del UVF. Y la policía detuvo a seis personas y se incautó de un alijo de armas en Shankill Road.