La oposición democristiana alemana reclama al Gobierno de coalición de socialdemócratas y verdes, que preside Gerhard Schröder, mayor contundencia y rapidez en la lucha contra la violencia ultraderechista.
09 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Angela Merkel, presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU), y Edmund Stoiber, jefe de su ala bávara, la Unión Socialcristiana (CSU), han exigido al Ejecutivo roji-verde acciones rápidas contra los radicales, en plena alarma social por la última escalada violenta de la derecha radical. En una entrevista publicada ayer por el diario Bild, Merkel aboga por excluir a los ultraderechistas del sector público y anuncia una campaña de la CDU en Internet para interceptar direcciones en la red como la «www.heil-hitler.de», detectada hace dos días. Simultáneamente, Stoiber se pronuncia en Die Welt a favor de la propuesta de prohibir el Partido Nacionaldemocrático Alemán (NPD) formulada por su responsable de Interior, Günter Beckstein, y que en un principio causó recelos en el Gobierno central. Stoiber califica de «ineludible» la ilegalización de ese partido y exige al ministro federal de Interior, Otto Schily, que presente antes de octubre un informe sobre las actividades del NPD.