Votos para salir de la crisis

MAGDALENA MORALES. Efe CARACAS

INTERNACIONAL

Los venezolanos aspiran a que los candidatos cumplan sus promesas para acabar con la recesión económica Los venezolanos depositarán mañana su voto con la esperanza de que se cumplan los vaticinios lanzados en la campaña electoral de que después de las elecciones se reactivará la deteriorada economía de un país asolado por la corrupción y la ineficacia. Hace casi dos décadas que la economía venezolana entró en un período de recesión _profundizada en los años 90_ que ha desinflado los bolsillos y las expectativas de la mayoría de la población. Hugo Chávez y Francisco Arias Cárdenas, lo mismo que el otro aspirante, Claudio Fermín, coinciden en que la economía es prioritaria en sus agendas de gobierno.

28 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los venezolanos han podido comprobar que el hecho de estar sentados sobre un barril de crudo no les hará volver a la época de la recordada Venezuela saudí, en la que el chorro de petróleo llevó bienestar incluso a los más desposeídos. La joven Zenaida Pinto es una de las afortunadas que cuenta con empleo fijo en momentos en que el nivel de paro está entre el 15 y el 20%, según cifras oficiales y privadas. Pero como tantos de sus compatriotas ese único ingreso no basta para que pueda cubrir sus necesidades y las de su familia. Pluriempleo «Cuando la economía del país te impide cubrir ciertas aspiraciones personales y profesionales, hay que buscar otras fuentes de trabajo», explicó la licenciada en Política Internacional. Pinto trabaja durante más de diez horas en una oficina pública y luego, cuando comienza a caer la tarde, va a una peluquería, donde pone tintes y peina moños. «No tengo fe en que la economía vaya a mejorar después de las elecciones», manifestó. Pese a los históricos ingresos petroleros que prevé obtener en el 2000 (más de 20.000 millones de dólares), debido al alto precio del barril de crudo, las variables económicas siguen mostrando un fuerte deterioro. La actividad comercial registró un caída de un 3,5% de su Producto Interno Bruto en el primer semestre del 2000 y las ventas descendieron un 17,32%, según fuentes oficiales. No obstante, el Gobierno de Hugo Chávez es optimista ya que, tras la aguda recesión de 1999, la economía mostró una leve recuperación del 0,3% en el primer trimestre de este año, y la balanza de pagos cerró con un saldo positivo de 731 millones de dólares. Pero no todo es optimismo. El presidente de la Cámara de Comercio e Industria Venezolana Alemana, Werner Rinderknecht, destacó lo que al parecer es la apreciación de una buena parte del capital extranjero: Venezuela no es precisamente el mercado emergente donde un inversionista quisiera estar. Como muchos otros, critica el «intervencionismo» de Chávez. Pero ni el creciente desempleo ni la brutal inseguridad, azotes que se han convertido en las principales preocupaciones de los venezolanos, han servido para acortar la ventaja de Chávez sobre su principal rival en la carrera presidencial, Francisco Arias Cárdenas. Cuando mañana los venezolanos acudan por sexta vez a votar en los últimos 18 meses, lo único seguro es que el futuro económico seguirá siendo incierto para la mayoría de ellos.