No obstante, acuerdan incrementar su cooperación En una reunión bilateral en Okinawa, Bill Clinton y Vladimir Putin acordaron ayer extender su colaboración para controlar la proliferación de armas estratégicas, especialmente misiles. Pero, una vez más, EE UU intentó calmar las preocupaciones de Moscú sobre su nuevo plan de defensa antimisiles, tras el duro ataque ruso-chino.
21 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El asuntos de Camp David no dejó espacio para que la cumbre de Okinawa debatiera el sistema estadounidense antimisiles. Sin embargo, la problemática fue discutida en un cara a cara entre Clinton y Putin, durante algo más de una hora. Además, el francés Jacques Chirac y el alemán Gerhard Schröder volvieron a mostrar ayer su oposición. Washington insistió en que ese proyecto se dirige a países como Corea del Norte, Irán o Irak, e invitó a Moscú a una mayor cooperación en este campo para tratar de diluir su desconfianza. En este sentido, el comunicado señala que EE UU y Rusia «están dispuestos a renovar y extender su cooperación en el área de defensa contra misiles tácticos». Putin explicó a Clinton los resultados de su viaje a Corea del Norte, en el que el Gobierno de Pyongyang ofreció suspender su programa de misiles si la comunidad internacional le proporcionaba cohetes para poner satélites en órbita. Pero Washington continua desconfiando de las auténticas intenciones del régimen de Kim Yong-Il.