Levantan un muro de acero en Drumcree ante la escalada de violencia protestante

M. A. Corresponsal LONDRES.

INTERNACIONAL

PAUL FAITH / EPA

La policía del Ulster pide calma tras la tercera noche de enfrentamientos con manifestantes lealistas y orangistas Mide seis metros de altura y la experiencia demuestra que es impenetrable. Se trata de otro muro de acero levantado en Irlanda del Norte cuando los políticos de uno y otro bando trabajan por derribar los ya existentes desde décadas. Este nuevo «telón» de acero, hormigón y alambres de espinos lo levantaron ayer los soldados británicos desplegados en Drumcree, donde los disturbios protagonizados por los lealistas se repitieron por tercera noche, alcanzando puntos preocupantes. Por primera vez en treinta años la policía utilizó cañones de agua.

05 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El Ejército británico ha aprendido que la mejor táctica en el Ulster es la de no improvisar, motivo por el que ayer el máximo cargo militar, sir Mike Jackson, ordenaba levantar un muro de acero, barriles llenos de hormigón y alambres, de seis metros de altura por nueve de ancho, en la carretera que conduce desde la iglesia de Drumcree hasta el barrio católico de Garvaghy Road, en la localidad norirlandesa de Portadown. El general adoptó la medida primero a tenor de la escalada de violencia de las últimas noches, y en concreto en la del martes. Segundo, en un intento por evitar situaciones parecidas durante los días que restan hasta el domingo, cuando se celebrará la marcha orangista en Drumcree. Su recorrido, por tercer año consecutivo, ha sido prohibido por la Comisión de Marchas. Si el muro no fuera suficiente, el ministro británico para el Ulster, Peter Mandelson, ha logrado el permiso para abrir zanjas y desplegar más alambradas en los campos adyacentes a la iglesia, tal como se hizo el año pasado. Nueve heridos La noche del martes se produjeron los enfrentamientos más graves hasta el momento, con nueve agentes de la Royal Ulster Constabulary (RUC) heridos, cuando unos 500 lealistas les lanzaron ácido, cócteles molotov, cohetes y piedras. Poco después, la RUC movilizó dos camiones cisterna con cañones de agua que fueron utilizados contra los manifestantes.