Líbano mantiene sus objeciones a la retirada Kofi Annan logró ayer el «apoyo» de Irán para la paz en Oriente Próximo. El guía de la República Islámica de Irán, el ayatola Ali Jamenei, dejó entrever por primera vez la perspectiva de una «solución» en Oriente Próximo, dando a entender que Teherán podría integrar un acuerdo con Israel.
18 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El secretario general de la ONU emprendió ayer una gira por Medio Oriente con una breve visita a Teherán durante la cual logró el «apoyo» de Irán para la paz en Oriente Próximo. «No se puede ignorar al pueblo palestino. Si se contempla una solución, es necesario que sus derechos sean totalmente respetados», declaró Jamenei durante una entrevista con el secretario general, citado por la radio. Hasta ahora Teherán, que se niega a reconocer al Estado judío y se opone al proceso de paz, preconiza exclusivamente la lucha, incluido la armada, contra Israel. En referencia al Líbano, Jamenei alabó el papel de la ONU y de Annan durante la reciente retirada israelí, pero aseguró que el repliegue no había «terminado». Durante estos encuentros, Annan mostró confianza, pese a la negativa de Beirut a reconocer que la resolución 425 del Consejo de Seguridad fue enteramente aplicada con la retirada israelí del pasado mes de mayo. La certificación de la retirada israelí «es una cuestión que se arreglará ahora que los israelíes se retiraron del Líbano», declaró Annan a los periodistas tras un encuentro con el presidente iraní Mohamed Jatami. «Estamos en el buen camino y no hay ningún problema entre la ONU y el Líbano», afirmó el secretario general de la ONU. Mientras tanto, Líbano desmentía ayer categóricamente haber retirado sus objeciones al anuncio, por parte de Naciones Unidas, de la confirmación de la retirada israelí de su territorio, contrariamente a lo anunciado la víspera por miembros del Consejo de Seguridad. «Esta información es absolutamente inexacta», declaró la presidencia de la República libanesa en un comunicado. Diplomáticos en la sede de la ONU en Nueva York declararon que Líbano había retirado sus objeciones tras una larga conversación telefónica mantenida ayer por la noche entre la secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, y el presidente libanés, Emile Lahoud. «Hubo intensos contactos con Líbano hasta la madrugada del domingo, entre ellos varias llamadas telefónicas de Albright, cuyo objetivo era convencer a Líbano de retirar sus objeciones y aceptar que el Consejo de Seguridad anuncie que la retirada había sido verificada», confirma el comunicado. Sin embargo, éste afirma que «Líbano insistió en que no dará su acuerdo mientras su equipo, que trabaja con la ONU, no haya verificado previamente dicha retirada». El rechazo de Líbano a este anuncio _efectuado el pasado viernes por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y según el cual la retirada israelí del sur de Líbano era completa_ impidió al Consejo de Seguridad ratificar dicha retirada en una declaración oficial, según los diplomáticos.