EE UU insistirá en tender la mano a Rusia para fortalecer su democracia y su economía Los presidentes de Estados Unidos y Rusia, Bill Clinton y Vladimir Putin, abrieron ayer con una cálida cena privada y un concierto de jazz una expectante cumbre centrada en la seguridad global ante los desafíos del siglo XXI. Ambos mandatarios iniciaron así en las habitaciones reservadas de Putin en el palacio del Kremlin tres días de densos debates, con el sistema norteamericano de defensa antimisiles (NMD) como plato fuerte por sus repercusiones para el proceso de desarme nuclear.
03 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Clinton y Putin hablarán a fondo sobre el polémico plan de EE UU contra el eventual ataque nuclear de un grupo terrorista o país «incontrolado» y sobre la nueva propuesta rusa de crear juntos el escudo antimisiles anunciada sólo horas antes de la cumbre. La agenda de más de veinte puntos incluye el fortalecimiento de la democracia y las reformas económicas en Rusia, la lucha contra el extremismo y terrorismo internacional y los conflictos de Kosovo y Chechenia, entre otros. Cena y jazz Durante la cena y antes del concierto de las famosas orquestas rusas de jazz Lundstrem y Butman, Clinton y Putin pudieron entrar de lleno en lo que ya se llama cumbre de los misiles, por las fuertes discrepancias durante meses. Pero ambos dirigentes allanaron el camino en vísperas de la cumbre al subrayar en sus declaraciones los intereses y amenazas comunes por encima de las diferencias entre los dos países. Con tono de estadista, Putin aseguró que ni Washington ni Moscú deben buscar «ventajas» para uno u otro, ni siquiera para los dos, sino trabajar juntos en «bien de toda la Humanidad». «Rusia ha sido, es y será parte integral de Europa», dijo esta misma semana, frase que repitió casi textualmente Clinton el viernes al recibir el Premio Carlomagno al asegurar que «Rusia debe ser parte integral de Europa». Clinton no ha cesado por su parte de apelar una y otra vez durante su actual gira, primero en Portugal y luego en Alemania, a la condición de Rusia como nación europea y a la necesidad de tenderle la mano para apuntalar su democracia y su economía. El presidente norteamericano instó el viernes a los países de la Unión Europea a «hacer todo lo posible para alentar» a Moscú en su accidentada evolución postsoviética. «Ninguna puerta debe cerrarse a Rusia, ni la de la OTAN ni la de la Unión Europea», remachó Clinton en alusión a los recientes guiños de Putin sobre hipotéticas solicitudes de ingreso en los dos clubes, eventualmente para 2015 ó 2020. Cinco posibles acuerdos Fuentes diplomáticas rusas revelaron que en la cumbre podrían firmarse hasta cinco acuerdos, entre ellos uno sobre «estabilidad estratégica» y otros sobre Kosovo y Oriente Medio, coordinación de radares defensivos, degradación de plutonio y cambio climático. Incluso la ebullición por el sistema antimisiles NMD pareció bajar de tono tras la propuesta de Putin de desarrollarlo juntos, en una iniciativa que amplió el campo de debate.