La pareja de la casa no vive su mejor momento y esta noche puede ver saltar todo por los aires con la entrada de un nuevo concursante a Guadalix
29 sep 2016 . Actualizado a las 20:23 h.En Gran Hermano 17 todo va a cambiar. Las aguas van revueltas en la casa de Gran Hermano. Esta edición está abonada a la polémica y al grito. Y mientras la gresca se repite por cada rincón de la casa más famosa de Guadalix, parece que el amor tampoco consigue cuajar. La pareja oficiosa de la edición, Pol y Adara, no viven su mejor momento. ¿Qué les ha pasado?
Si al principio de su relación eran Rodrigo y Bea los causantes de todos los males, ahora la revolución tiene otra firma. Miguel, el gallego que entró con un peluquín como secreto, ha sido el encargado en los últimos días de hacer saltar por los aires esta historia. Fue durante la fiesta de esta semana cuando Adara le recriminaba a Pol que no entendía su relación con Miguel. El luchador de Gran Hermano, enfadado, criticó la postura de la joven y aseguró que no podía entender que sintiera celos simplemente por llevarse bien con otro chico de la casa.
Posesiva. Esa fue la palabra que terminó por romper toda la historia de amor de Gran Hermano 17. Adara se mostró realmente enfadada después de que Pol le recriminara ser posesiva y decidió optar por el silencio más absoluto. La reconciliación llegó. Y con la misma celeridad se volvió a ir. Adara ha vuelto a enfadarse por la relación de Pol con Miguel. Después de que los dos amigos se dedicaran a acicalarse el uno al otro -hacerse las cejas y una limpieza de cutis-, Adara ha explotado.
La joven ha decidido sentar a su pareja dentro de Gran Hermano y explicarle los motivos por los que no entiende la relación de ambos. Pero no hay acuerdo y mucho menos entendimiento. Pol insiste en que Miguel no es más que un amigo y Adara en que no le gusta esa relación de amistad.
Y como en Gran Hermano una discusión es motivo suficiente para armar el lío entre toda la casa, la polémica fue, una vez más, habitante de la casa. Miguel intentó hablar con Adara, acabando peor de lo que habían empezado. Con discusión, gritos y lágrimas por el medio. La ocasión también sirvió a Bea para convertirse en protagonista. Después de criticar a la que antaño fue su amiga delante del resto de la casa, llegó la discusión de ambas.
Mientras tanto, Adara y Pol siguen sin poner solución firme a una relación que parecía abocada al fracaso desde el principio.
Se presenta una noche movida en la casa de Gran Hermano. Expulsión, guerra en el Club y lo que es más importante, un rostro nuevo en la casa de Guadalix. En la gala de este jueves, Meritxell, Candelas y Bárbara se enfrentarán al favor del público, que parece bastante decidido a poner a esta última de patitas en la calle. No será el único momentazo. Porque se avecina una noche de emociones fuertes. Porque a la expulsión disciplinaria de Álvaro hay que ponerle solución. Temprana a poder ser. Así que un nuevo concursante entrará esta noche en Gran Hermano 17 para terminar de hacer saltar todo por los aires.