La evacuación de Dunkerque

El éxito de la película de Christopher Nolan ha despertado el interés por una de las derrotas militares más exitosas de la historia

Fotograma del filme de Christopher Nolan
Fotograma del filme de Christopher Nolan

Dunkerque, en poder de los alemanes. Tropas aliadas resisten en las calles para proteger los embarques, que prosiguen con dificultades.

Parte alemán

Comunicado de guerra del Alto Mando alemán:

«La batalla de Dunkerque toca a su fin. Nuestras tropas han penetrado en la ciudad y han tomado del fuerte de Louis. El enemigo resiste a la desesperada y en las calles se desarrollan fuertes combates entre las fuerzas alemanas y las fuerzas francesas encargadas de cubrir la retirada y el embarque de los soldados ingleses».

El Alto Mando alemán comunica:

«La fortaleza de Dunkerque ha sido tomada después de un combate encarnizado. Han caído en nuestro poder 40.000 prisioneros y un considerable botín de guerra que aún no ha podido ser clasificado. Con esta conquista, todo el litoral belga-francés, desde el Escalda hasta la desembocadura del Somme, ha quedado completamente ocupado por las tropas alemanas».

Parte inglés

Comunicado del Ministerio del Aire:

«Para sostener las tropas aliadas, los aparatos británicos de bombardeo efectuaron durante la jornada del 2 de junio una serie de ataques sobre los emplazamientos de la artillería, carreteras, vías férreas y concentraciones de las tropas enemigas en la región de Dunkerque. Los aviones pesados continuaron las operaciones durante la noche.

Al mismo tiempo, otras formaciones de nuestra aviación atacaron los aeródromos enemigos, y diferentes objetivos militares del noroeste de Alemania. Nuestros aparatos regresaron a sus bases. Los aviones de caza continúan su servicio de ofensiva en la región de Dunkerque».

Parte francés

Parte de la mañana:

«Durante la noche han continuado con toda actividad los embarcos en la región de Dunkerque, gracias a la resistencia de nuestras tropas y a pesar de las dificultades, aumentadas por la presión enemiga».

Discurso de Churchill

Gracias a un milagro, han embarcado 335.000 hombres en Dunkerque. Inglaterra y Francia, estrechamente unidas, defenderán hasta la muerte su suelo natal.

La Cámara de los Comunes se reunió esta tarde para comenzar su semana parlamentaria, con una declaración del primer ministro sobre la situación de la guerra. Desde el comienzo de la sesión, la atmósfera estuvo muy animada. Durante la hora dedicada a los ruegos y preguntas, fueron llegando numerosos diputados. También asistieron numerosos diplomáticos y gran cantidad de público.

Churchill declaró: «En el momento de ser rotas las defensas francesas en Sedán y el Mosa, solo una retirada rápida hacia Amiens podría haber salvado a las fuerzas francesas e inglesas que se encontraban en Bélgica. Esta acción estratégica no fue realizada. El Alto Mando francés creía que podría cortar la brecha. Las fuerzas franco-inglesas trataron de mantener el ala derecha de los belgas. El empuje alemán cortó las comunicaciones entre dichas fuerzas y el grueso del Ejército francés. Los alemanes nos cortaron los suministros de víveres y municiones, y llegaron, por la costa, casi hasta Dunkerque.

»Boulogne y Calais fueron perdidos, después de lucha desesperada. En Calais se dio al comandante inglés una hora para retirarse; pero no aceptó y se combatió en las calles durante cuatro días. Solamente treinta supervivientes de Calais pudieron ser salvados por la Marina. Ignoramos la suerte de sus compañeros. Su sacrificio contuvo a dos divisiones blindadas alemanas que, de otra manera, habrían sido lanzadas contra nosotros. Esta resistencia permitió la inundación de Dunkerque y la defensa de este puerto.

»Al ver que era imposible restablecer las comunicaciones con el grueso de las fuerzas francesas, solamente quedaba una solución. Hace una semana, temí tener que anunciar a la Cámara el mayor desastre militar de toda la historia. Los consejeros militares opinaban que solo se podrían embarcar de 20.000 a 30.000 hombres. La masa de los ejércitos franceses e ingleses habría quedado desamparada y reducida a la capitulación, por falta de suministros. Todo el núcleo del Ejército británico perecería o sería hecho prisionero».

La capitulación belga

«Otro duro golpe para nosotros fue la capitulación del rey Leopoldo. Si Bélgica no se hubiera refugiado en una neutralidad que ha quedado demostrado ser fatal, los ejércitos aliados, al comienzo de la guerra, habrían salvado, no solo a Bélgica, sino tal vez incluso a Polonia. El Ejército belga contaba con medio millón de hombres, y guardaba nuestra única línea de retirada hacia el mar. Sin consultar a nadie, el rey Leopoldo capituló y dejó descubierto todo nuestro flanco. Creo que no hay ya motivos para suspender nuestro juicio sobre esta decisión. Ahora podemos opinar sobre este episodio lamentable.

»La defección belga nos obligó a cubrir un frente de más de 30 kilómetros. Parecía imposible que un número tan importante de tropas aliadas pudiera ser embarcada. Los alemanes atacaban con gran furia a las tropas que se retiraban hacia Dunkerque. Cerca de cien aviones estaban constantemente encima de ellas. Los combates duraron cuatro o cinco días, y todos los esfuerzos de las masas de divisiones alemanas no pudieron ocupar el pequeño terreno donde luchaban los aliados.

»La labor de la aviación y marina durante el embarque de las tropas fue realmente hercúlea. Gracias a un milagro de liberación, debido a las altas cualidades de nuestras tropas, han conseguido embarcar 335.000 hombres... (Grandes aplausos) en casi mil barcos pequeños, de todas clases, y hacerles llegar a Inglaterra».

30.000 bajas

«No debemos conceder a esta liberación la categoría de una victoria. La guerra no se gana con evacuaciones. Ha habido una victoria, que ha sido la de la aviación, que ha demostrado su superioridad sobre la alemana, y que le ha causado pérdidas cuatro veces más importantes que las sufridas por nosotros. Hemos perdido 30.000 hombres, entre muertos, heridos y prisioneros. Entre los muertos se encuentra el hijo del ministro de Comercio, sir Andrew Duncan.

»Hemos perdido cerca de mil cañones, todos los vehículos blindados y transportes que teníamos en la región. Estas pérdidas significan una nueva dilación en la expansión de nuestra fuerza militar. Esta expansión no se ha efectuado como nosotros esperábamos. No hay motivos para creer que dentro de algunos meses no podamos reponer estas importantes pérdidas con el producto del trabajo inglés.

»Sin embargo, nuestra gratitud por la retirada de nuestro Ejército no debe cegarnos sobre el hecho de que la campaña en Bélgica ha sido un colosal desastre militar. El ejército francés ha sido debilitado. El belga ha desaparecido. Y una parte de las líneas fortificadas, en las que se tenía tanta confianza, se ha perdido. Todos los puertos del Canal están en manos del enemigo, con todas las consecuencias estratégicas que de aquí se derivan, y tenemos que esperar otro golpe, casi inmediato, contra nosotros o contra Francia».

El plan de Hitler

«Se nos ha dicho que Hitler tiene un plan para invadir las islas Británicas. Actualmente, tenemos en las islas fuerzas incomparablemente superiores a las que hemos tenido jamás; pero esto no quiere decir que debamos contentarnos con una guerra defensiva. Tenemos deberes para con nuestros aliados. Tenemos que reconstituir el Cuerpo Expedicionario Británico, bajo el mando de su valiente jefe, lord Gort».

La defensa de la isla

«Mientras tanto, tenemos que aumentar el plan defensivo de la isla hasta un grado en que se necesiten pocos hombres para defenderla y podamos llevar a otra parte nuestra potencia ofensiva. Pero conviene tratar de esto en una sesión secreta, que se celebrará, probablemente, el próximo martes.

»Hay que tomar medidas contra los extranjeros enemigos y los súbditos ingleses que puedan ser peligrosos. El Gobierno empleará su poder sin la menor vacilación, hasta que tenga la seguridad de que estos elementos han sido suprimidos.

»En cuanto a la invasión, nunca en los siglos pasados se ha podido dar a nuestro país la seguridad absoluta de que no será invadido. Siempre ha habido alguna posibilidad de ello. Estamos seguros de que se utilizarán nuevos métodos. Tenemos que prepararnos contra cualquier nueva estratagema. Ninguna idea, por extraordinaria que sea, dejará de ser estudiada atentamente. Tengo la confianza de que, si todos cumplimos nuestro deber, podremos defender estas islas durante años si es necesario. Esta es la resolución del Gobierno de Su Majestad, de todos sus súbditos y del Parlamento inglés. El Imperio inglés y la República Francesa, estrechamente unidos, defenderán hasta la muerte su suelo natal».

Jamás nos rendiremos

«Lucharemos en Francia, en los mares y en los océanos. Lucharemos con confianza y potencia en el aire, defenderemos nuestras islas a cualquier precio que sea. Lucharemos en las playas, en los aeródromos, en las calles y en las montañas. Jamás nos rendiremos. (Grandes aplausos) Incluso en el caso -lo que no creo por un solo momento- de que estas islas se vieran en gran parte dominadas y reducidas a la miseria, entonces, nuestro Imperio más allá de los mares, armado y guardado por la flota británica, continuará la lucha hasta el momento en que el nuevo mundo, con toda su potencia y fuerza, se lanzase adelante para liberar y salvar a los del viejo mundo». (Grandes ovaciones de la Cámara)

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